Bonito día.

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Ella

¿Este es el vecino, no? 

Hice un mini stalkeo en su perfil, es un chico lindo la verdad, se ve simpático... 

Le doy aceptar la invitación y empezamos a jugar, en lo que jugábamos, escribíamos por chatt. Es muy bueno jugando al dominó, pero yo también, y soy buena por qué es virtual, por en persona pierdo fácil y si gano, no se como lo hice. 

¿Vives enfrente, no?         Me pregunta en un mensaje. 

Sii, te he visto en varias ocasiones.      Le respondo.

En muchas, diría yo. Juegas muy bien.     Me dice. 

Sonrió y le acepto la siguiente partida, es divertido jugar con alguien "conocido", siempre jugaba online con personas de otros países y así. Terminé la partida y puede ver la hora que era, debía dormir, ya que mañana debo ir a entregar unos documentos de ingreso a la universidad. 

Creo que ya fue suficiente.    Le pongo. 

Si, mañana debo trabajar.      Me responde. 

Y yo estudiar jaja.       Escribo.

Seguimos hablando mañana ¿Te parece?   Puso, y sonrió como estúpida. 

Claro, por qué no.    Le digo y me salgo del chatt.

Pongo a cargar el teléfono, salgo de mi cuarto por un vaso de agua y regreso, me pongo mi pijama y me acuesto para poder dormir y descansar. 


*****


Me levanto con toda tranquilidad, mi madre no estaba ya se había ido al trabajo, mi hermana estaba en su habitación trabajando, por el COVID-19 algunas personas tenían que trabajar en casa como lo hace Gaby, otras deben asistir aunque sea una vez a la oficina y los de salud casi todos los días dependiendo de que parte de salud eres. Ya vamos para un año desde que entramos en cuarentenas, hay personas que hacen caso a las reglas, otras no; muertes no solo en el país sino a nivel mundial, es increíble lo que hace un virus así, y la verdad quiero que termine, yo me asfixio con el tapaboca. 

Pongo a calentar el agua para darme un baño mientras veo que puedo desayunar, tenía hambre, pero también sueño. 

-¿A qué hora te dormiste?- Pregunta mi hermana cuando me vio bostezar. 

- A medianoche- Le contesto. 

-¿Haciendo?

-¡Oiga, usted si es chismosa! -le dije y me reí. Me serví un poquito de café para avisparme. 

-Tienes que ir a la universidad a entregar esos papeles, Arantza- Me dice en modo regaño.

-Lo sé, tengo cero ganas de ir, la verdad.-Le digo de mal genio. 

Es que estamos en COVID-19, todo el mundo anda asustando por eso, o bueno la mayoría, los jóvenes somos los que menos le prestan atención a eso; andamos en eso, ¿Por qué no hacen eso vía online?

-¿Y mi mamá, se llevo almuerzo?-Le pregunto.

-Supongo que si, cuando me levanté ya se había ido con Alejandro-Me dice.

-¿Hasta cuándo se queda Alejandro aquí? No puede pasar la cuarentena en su casa, sino que viene a fastidiar aquí. 

-¿Por qué tanta molestia que sé quede aquí nuestro hermano?

-No me llevo con él ¿No lo ves?-Le digo, apago el agua que ya estaba lista para bañarme y me voy al cuarto para buscar mis cosas. 

Tardo normalmente 15 minutos en el baño, al salir me voy directo a mi cuarto y empiezo a vestirme, soy muy delicada con la piel, en cada parte de mi cuerpo me aplico crema para poder tenerla bien hidratada, no me gusta verla toda reseca. Desenredo mi cabello para que se seque a lo natural y poder llevarlo así, mi cabello no es totalmente liso, pero tampoco es ondulado, es como una mezcla de ambas y de color castaño. 

Me pongo cómoda, un jeans de color azul claro con una crop top de color negro y mis converse blancos; me maquillo un poco, de todas manera con ese tapaboca no luces nada el maquillaje, solo los ojos, dicen por ahí que los ojos hablan por uno y suelen decir muchas cosas, pero saben ¿Qué? Soy mala teniendo contacto visual, así que dudo que mis ojos hablen por mi. 

Agarro mi teléfono para ver mis mensajes, le echo un ojo al Whatsapp y no son muchos los mensajes que tengo en esa aplicación, así que abro la de facebook y observo que tengo un mensaje, y es de él, del vecino. 

Buenos días, espero hayas dormido bien.    Dice el primer mensaje.

No tengo teléfono y en la oficina no me conecto casi, así que hablamos cuando llegue, más o menos  a las 2:00pm. Bonito día.    Dice el segundo mensaje. 

Le respondo los mensaje y comienzo arreglar mi bolso, guardo los papeles que debo llevar a la universidad, los audífonos que no pueden faltar, algo para comer y una botellita de agua. 

-Ya me voy- Le digo a mi hermana entrando en su cuarto. 

-¿Llevas todo?-Me pregunta.

-Por supuesto- Digo.

-No te vayas a tardar, si llega primero mamá podría enojarse, sabes como esta ella con el virus.

-Lo sé- le digo y volteo los ojos- ¿Cuándo terminará esto? Ya salir y volver a la normalidad. 

-Es para rato- Me dice y le saco la lengua. 

Agarro mis llaves y salgo de la casa.

Caminar por las calles con un metro de distancia, tratar de no chocar con nadie, ver a esa gente echarse alcohol o antibacterial cada 5 segundos, es horroroso.

Este virus debe acabar...



¿Podré sin ti?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora