DECISIÓN

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DECISIÓN.

Lincoln se fue corriendo lo más rápido que podía, sabía que algo malo iba a pasar si no se daba prisa. Al llegar entro rápidamente y fue al segundo piso. De una patada logro abrir la puerta de la habitación de las gemelas.

Vio como Lola estaba inconsciente en el piso con la mesa de té rota, además de que se podría presenciar algunas heridas que su hermana menor tenía.

"LOLA." Grito el peliblanco preocupado.

La levanto y la recostó en su cama. Los demás subieron y presenciaron a la pequeña en ese estado. No podían creer como es una niña podía terminar en ese estado y más sabiendo que han visto a Lincoln en estados mucho peores.

"¿Esperas una invitación Luan? Ven y ayúdame a curar a Lola." Dijo el peliblanco.

Luan rápidamente fue por el botiquín y entro a la habitación. Ambos pasaron algo de algodón con alcohol en las heridas de Lola. También colocaron algo de pomada en los moretones, notaron que su pie derecho estaba un poco inflamado.

Colocaron más pomada en esa área y pasaron las vendas por todo el pie. Terminaron de aplicar algunas vendas. Solo debían esperar a que se recuperara y se despertara.

"Lincoln. Por el ataque que sufrió posiblemente fue por..." Decía Luan.

"Fue Lana." Dijo fríamente. "Le di la oportunidad de redimirse, pero veo que dejo claro con quien esta."

"Lincoln. Creo que debemos cambiar la estrategia para evitar que..." decía Luan.

"La única forma de que esto pare es derrotándolas, al parecer ya no tiene caso seguir así. Lo único que obtenemos es que nos arriesguemos a esto. Quizá cuando despierte podamos pensar en algo." Dijo Lincoln.

Los demás se despidieron, Luan se quedó en la entrada mientras que Lincoln fue a ver como seguía Lola. Lo que le calmaba es que aun respiraba, mostraba señales de que se estaba recuperando. Mantenía una expresión pensativa, aún estaba al pendiente de lo que pudiera pasar.

No podía permitirse algo como lo que acaba de pasar. Pese a que Lola era fuerte, aún seguía siendo una niña, por ende, un tanto vulnerable. Pasaron un par de horas, él seguía con ella, sabiendo las circunstancias, no iba permitir que le hicieran más daño.

Cerro por un momento los ojos, sintiendo un viento recorriendo su espalda, se levantó y cerro la ventana.

"¿Ahora buscas terminar el trabajo Lana?" Pregunto el peliblanco molesto.

"Veo que estas molesto porque lastime a tu pequeña princesita. Esa mocosa pago el precio por habernos traicionado." Dijo Lana. "No sé qué ideas le metiste en la cabeza, que por más que trate de hacerla entrar en razón, no me dejo alternativa que actuar."

"Vaya motivo para lastimar a tu hermana gemela. Todo porque la querían de vuelta luego de que la lastimaron." Dijo Lincoln.

"Tu supiste aprovechar la oportunidad de contralarla. Aunque ella no tardara tiempo en descubrir tus mentiras. Tu solo la usas al igual que Luan para salirte con la tuya." Dijo Lana.

"¿Mentiras? ¿Usarla? Acaso no ves que las albinas están haciendo contigo. Ellas te usaron para lastimar a tu hermana. En cuanto a las mentiras. Yo solo he hecho que Lola vea las cosas como son, todo lo que yo he sufrido por el régimen de ellas y ver que nadie te ayude. De como las demás solo son borregos de Linka y Liberty y que piensan que lograran todo lo que quieran con ellas. Tan solo ve lo que paso con Lola, solo por una derrota la desecharon como si fuera basura.

¿No crees que ellas harían lo mismo contigo cuando piensen que ya no les eres útil? Así han sido desde hace tiempo. Porque si por mi fuera, hubiera denunciado este maltrato desde hace tiempo, pero no lo hago porque justamente pensé que tu no eras como ellas, que ninguna lo es, pero viendo lo que acabas de hacer, solo me deja claro que no te importa nada de lo que yo siento o siente tu hermana. Solo te has rebajado al nivel de ellas." Dijo Lincoln con molestia.

El Amor No Se CompraHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora