CERCANIA

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CERCANIA

Lincoln junto con los demás salieron del cuadrilátero y del escenario.

Lincoln con los dos títulos en mano caminaba despacio, pero de un momento a otro, el peliblanco cayo. Rachel y los demás fueron a asistir al peliblanco.

Las ambulancias llegaron y fueron por Lincoln, Lynn y sus amigas quienes fueron atendidos tras el combate. Los llevaron al hospital más cercano para que los tuvieran en observación.

Una vez que llegaron al hospital, a los cuatro los llevaron por el mismo pasillo. En donde Lynn no desaprovecho para soltar algunas cosas.

“ESTAS MUERTO LINCOLN, ¡ESTAS MUERTO ME ESCUCHAS!” Gritaba Lynn. “VOY A ACABAR CONTIGO MALDITO $%#$%#$%”

“ESTO NO SE ACABA MALDITO $#%&$%”%q”// ME OYES, TU ESTAS MUERTO HIJO DE %$”#$”%$/$#, ESTAS MUERTO LINCOLN.” Gritaba Lynn furiosa.

Lincoln solamente la ignoro ya que solo estaba molesta por la derrota, además de que ya no valía enfrascarse con ninguna de ellas porque ya había ganado el acuerdo y no tendría que volver a caer en sus juegos nunca más. Sin mencionar que estaba demasiado cansado para lidiar con ella.

Una vez que llego a su habitación lo dejaron descansar cuando le hicieron todas las observaciones.

Él estaba sumergido en sus pensamientos, una tranquilidad llego esta vez y por primera vez en muncho tiempo de que al fin se sentía libre de varios pesares, lo demás ya solo era pequeño a comparación de lo que sentía. ¿Sera que por fin podría vivir su vida?

Y por un momento se quedó dormido.
“Estoy muy orgulloso de ti Lincoln.” Dijo una voz conocida para Lincoln.

“¿Hora de las visitas abuelo?” Pregunto Lincoln.

“Lo sabes hijo, diste una gran pelea contra Lynn. Nunca creí ver que tuvieras esa fuerza y determinación para lograr derrotarla.” Dijo Albert.

“Bueno, todo gracias al entrenamiento y el apoyo de mis amigos.” Dijo Lincoln.

“Si. Por cierto, veo que tienes una nueva novia, y como pulverizaste a quien se cruzara por defenderla jaja.” Dijo Albert con unas risas.

“Jeje… bueno.” Decía el peliblanco con un leve sonrojo. “Protegerla es lo menos que puedo hacer luego de todo lo que ha hecho por mí.”

“Tan especial debe ser para ti que incluso gritaste que nadie tocara a tu novia. Me alegra que estes logrando salir adelante.” Dijo Albert.

“Si… al fin todo termino.” Dijo Lincoln.
“Bueno hijo, debo irme, espero y pueda verte de nuevo.” Dijo Albert.

“Tenlo por seguro.” Dijo Lincoln. “Abuelo.”

Albert se detuvo. “¿Sí?”

“Dile a ella que siempre será mi chica.” Dijo Lincoln.

“Jaja, claro hijo.” Dijo Albert.

Albert desapareció y Lincoln por fin pudo estar más tranquilo, donde ahora podía disfrutarla sin ninguna intervención. Todo parecía estar más ligero en su cabeza y mente. Aun habría que atar unos cabos sueltos, pero ahora podía verlos con más claridad.

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⏰ Última actualización: Sep 05, 2025 ⏰

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