Protegerte, tenerte, amarte...

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Recostada sobre su pecho acariciaba su abdomen mientras él enredaba sus dedos entre las hebras de sus cabellos rojizos.

En el silencio de la mañana, sus cuerpos gritaban necesitandose el uno al otro.

—¿Qué pasará ahora?— cuestiona Bo levantando la cabeza para verlo, el se remueve con cuidado y la observa no sabiendo qué responder.

—¿Qué quieres que pase?

—Solo quiero estar contigo, no importa a dónde vayas. Y Grogu necesita una figura gentil en su vida, no todo puede ser cuadrado, blanco y negro

—Oye— reclama él con una falsa indignación.

La toma de la barbilla para acercarla a él y así poder besarla, no importaba cuántas beses sus labios se rosaran, siempre iba a querer más de ella, siempre iba a sentir que entre más segundos pasaban, más aumentaban las posibilidades de perderla, es por eso que siempre la besaría como si fuera la última vez que lo hiciera...y eso, traía acciones cuyas consecuencias no eran tan gravosas.

Ella no tardó en ponerse sobre él colocando ambas manos alrededor de su cuello.

—¿Por qué siempre quieres estar arriba?— cuestionó él haciéndola reír a carcajadas, y no sabía qué, pero había algo en su risa que lo hacía sonreír también.

Bo colocó su mano sobre su boca para ocultar esa hermosa sonrisa, la cual consideraba el azúcar de sus ojos. —Solo cállate y disfruta— le dio un beso corto, y luego otro, y luego otro, uno más y no volvió a alejarse de él.

Agradecía que solo ella pudiera ver su rostro, porque entonces solo ella tenía esa exclusividad, y solo ella podía besarlo, solo ella podía tocarlo.

—Déjame sentirte dentro de mi— dice jadeante, deseosa, desesperada.

Iba a someterlo cuando él tomó el control, la tomó fuertemente de la cintura y se dio vuelta para quedar sobre ella.

—Está vez no princesa— murmura sobre sus labios. —Yo tengo el control

—Veremos qué puedes hacer

Siguió besándola saboreando el paraíso en su boca. Incluso la mordió un poco robandole un gemido; se sintió mal por lo salvaje que se estaba portando con ella, pero sentía que no había contacto suficiente para calmar estas ganas de ella.

—No te cansas nunca, ¿eh?— habló ella ahogadamente.

—Apenas estoy aprendiendo a complacerte, no pienso parar hasta encontrar tu punto débil

—Tu eres mi punto débil

—Aún lo dudo princesa— eso le robó una carcajada.

—Din Djarin— ella dice su nombre en un hilo de voz débil, acariciaba las cuevas de su rostro mientras se sumergía en el café de sus ojos. —mis ángeles y demonios han hecho una tregua para dejarme amarte, si eso no es un punto débil, entonces no se qué es

—¿Es muy pronto para decirte que te amo?

Ella no respondió, sonrió y volvió a besarlo dándole el control a la pasión. Enredó sus largas, delgadas y contorneadas piernas alrededores de su cintura limitando a nada el contacto entre sus intimidades. Sentir su pene rosandole el vientre la excitaba cada vez más, iba a llegar al orgasmo sin ni siquiera sentirlo dentro. Que vergonzoso sería terminar así, ambos se sentaron, ella aprovechó para tomar el pene de Din entre sus manos y comenzó a moverlas lentamente.

—¿Te gusta?

Él tiró la cabeza para atrás dejando escapar gemidos roncos.

Su agarre era firme. Para él, sus manos eran como fuego, lo prendían en llamas y lo consumían, lo volvían uno con ella.

Protegerte (BoKa-Din) Mini FanficDonde viven las historias. Descúbrelo ahora