Hace un rato ya que tanto el señor Stark como Doctor Strange se pusieron de acuerdo y decidieron hacer lo que mi, prácticamente mentor dijo: Llevar la pelea hasta Thanos. Lo cual significa dejar que la nave siguiera su curso y llegara hasta su destino. Lo que los tres suponemos que es el planeta de origen de este ser.
Tengo que confesarlo: Posiblemente esto me venga demasiado grande. Lo sabía desde que monté en la nave a pesar de las quejas de Elena. Pero también sabía que debía ayudar, fuera de la manera que fuera.
Todos iban a luchar, yo no sebía ser menos.
Pero es cierto que esto de estar en el espacio, rumbo a un planeta desconocido fuera de la Vía Láctea a evitar que un tío alienígena destruya la mitad del universo, tal y como el señor Stark y el Doc me ha explicado, intimida. Es una sensación abrumadora.
Por un buen rato, el viaje va tránquilo, no pasa nada raro. Hasta que la nave empieza a hacer ruidos extraños y en el cristal/pantalla de la nave ya se empieza a ver algo más que puro espacio infinito. Se ve un páramo con una especie de plantas o rocas extrañas. Pero por el color de la pantalla no puedo distinguir el color real.
-Hey, ¿Qué está pasando? -Pregunto yo, empezando a sentir como el nervio me empieza a crecer por el estomágo.
-Creo que hemos llegado. -Me dice el Doctor Strange, lo que hace crecer ese nerviosismo. Si hemos llegado significia que estamos cada vez más cerca de esa batalla.
Y por si eso no fuera suficiente... La nave está empezando a temblar. Creo que estamos más cerca de tierra de lo que pensaba. Y el señor Stark piensa como yo.
-No creo que esta nave se aparque sola... -Nos dice empezando a caminar hacia uno de los controles. Está claro que esta nave estaba pensada para alguien más grande. - Peter. -Me dice a lo que yo me pongo firme de inmediato. Es hora. - Mete la mano en el cardán de dirección y ciérralo. -Me dice mientras él hace eso mismo a medida que me lo explica. -¿Lo tienes?
Yo lo hago, tal y como me dice,. Poniendo mi mano dentro del cardán, cerrándolo y ajustándolo bien.
-Sí. -Le digo de forma firme aunque con muchas dudas. Ni siquiera sé conducir un coche como dios manda... Y aquí estoy; a punto de aterrizar una nave con forma de rosquilla alienígena.
Si Elena me viera ahora...
-Fue hecha para un tío muy grande. -Añade a la explicación el señor Stark. Eso soy capaz de verlo a simple vista. -Por lo que debemos moverla juntos. ¿Entendido?
-Vale, vale. -Digo dos veces, ya siendo incapaz de ocultar que estoy nervioso. -Listo.
Vale... Esto está empezando a pinta mal. Las estructuras, edificaciones o lo que quiera que haya en este planeta se está acercando cada vez más y más deprisa. Lo puedo ver claramente desde la pantalla ventana extraña que tenemos delante. Si no hacemos algo nos vamos a estrellar
-Creo que tenemos que girar... -Digo, pero viendo que él no reacciona ya lo grito. -¡Gire, gire, GIRE! -Grito ya a la desesperada.
No le veo porque estoy fijo en lo que tengo delante, pero oigo como su mascara se forma alrededor de su cara.
A pesar de haber girado, somos incapaces de ecitar llevarnos por delante parte de esa estructura extraña, que se destruye tras chocarnos con ella, lo que a su vez provoca que la nave en el interior se mueva de forma violenta. Eso hace que yo me destabilice un poco y casi suelte el cardán.
El aterrizaje va a ser mucho más forzoso de lo que ninguno planeaba. No va a ser bueno que no tenga protección en el rostro. Un simple pensamiento es todo lo que necesito para que, al igual que el casco de Iron Man, mi máscara de metal me tape el rostro de forma automática.
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Avengers: Infinity War.
FanfictionUn nuevo peligro acecha procedente de las sombras del cosmos. Thanos, el titán loco, tiene como objetivo reunir las seis gemas del infinito, para usarlas e imponer su voluntad a toda la existencia. Los Vengadores y sus aliados tendrán que luchar co...
