🔸 Capitulo 4: Es tu culpa.

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Después de que Amanda hiciera desaparecer a Wooly al otro plano, ella aún se encontraba tratando de ordenar sus pensamientos, de salir del shock de que su "amigo" le haya dado un beso; uno que realmente no se sintió tan mal, era como una caricia dulce de unos labios azucarados con un ligero y delicado toque de colorado líquido carmesí... Pero al mismo tiempo tan amargo... Posiblemente si la traición tuviera algún sabor, definitivamente sería la sapidez de aquél ósculo perversamente indecoroso. Eso descrito en la mente de Amanda.

La única persona que le queda en esa vida, solo le observa de mal modo, ella no es tonta y entiende a su propio modo lo que quiere creer, aunque no sea verdad.
El dolor que siente en el interior por sus propias superstisiones, sospechas y dudas... Predomina la ira y la decepción, experimentado en quebranto. Una puñalada en el pecho es la descripción más simple de su sufrir.

Parecía que la confianza de la amistad se estaba quebrado y destruyendo...

«¿Por qué? ¿Por qué? Te odio tanto maldito... »
Pensó la niña negra, maldiciendo a su compañero.

Y entonces un momento de lucidez se presentó en su mente.

« Entonces... Wooly también es un desquiciado, justo cómo yo lo deseaba, seguramente su mente ha de estar tan perturbada en este punto qué ya no tiene salvación. »

Ella sonrió, sin saberlo había creado de esa ovejita inocente, decente y honesta, en alguien tan enfermizo, alguien que podría entenderla más allá del sufrimiento y la pesadez.

[...]

Mientras tanto, Wooly nuevamente perdido en el vacío, un lugar igual al mundo exterior, pero sin color, sin luz, era un espacio solitario simplemente existiendo cómo un infierno personal. El escenario completamente hecho en un color negro vacío, sin brillo, con solo verlo puede quebrantar a cualquiera con su penumbra desesperanzadora.
Y Absolutamente delineado los objetos con rayas blancas.

Sin nada ni nadie, la soledad en su máximo esplendor. Un aislante momento en donde no existe el tiempo. Para Wooly significaba estar muerto sin estarlo.
En este plano no tiene poder para modificar nada, cambiar la iluminación o teletransportarse cómo lo haría en el primero plano, era agotador, frustrante y sobretodo incomprensible para una mente tan desorientada cómo la suya.

¿Qué estabas pensando? O por supuesto, no estaba razonando... Estar demasiado tiempo atrapado con ella, le carcomia el interior. Sencillamente aguantar desquites y disputas eran el pan de cada día, cualquiera enloqueceria con eso, ¿No?...

Y ahora, añora su cercanía, sintiendo nostalgicamente el recuerdo de su voz tan dulce y dicción afable.

Wooly naturalmente no aguanta el pesar de la reminiscencia hacía una amante aversión. Y cada segundo, mostrándose melancólico ante el desamparo profundamente arrasador. Por ello, se sienta en el suelo, ya en posición fetal intentando no llorar.
La muerte sería un dulce alivio a su sufrir, porque amar le resultó un castigo por ese pecado; su arrepentimiento consciente de que ha manifestado algo tan terrible cómo un beso, el cuál, mataría y sería capaz de todo por obtener otro de los labios de la chiquilla color cacao.
Obviamente, no es correcto. ¿Pero a este punto qué importa la moral?

La miraría nuevamente a los ojos, expresandolé todo lo que siente, tanto lo bueno cómo lo malo.

Se levantó, limpiando sus lágrimas ya qué no resistió más al llanto, pero su actitud cambió, más decidida y aún con un poco de miedo en su interior.

Amar es sufrir. (Amanda x Wooly)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora