🔸 Capitulo 6: Pesadumdre.

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Y he aquí, Wooly desconcertado por la maldición de la memoria, repitiéndose múltiples veces en su mente que ya era suficiente. Sentía ligeramente su cuerpo adolorido apesar de ya no tener ningún rasguño o herida. Su boca incómoda por nuevamente tener su lengua en su posición. Eran sensaciones muy extrañas para él.

No se dió cuenta cuando la niña negra empezó a moverse y despertar de su vahído síncope súbito de el cambio de escenario; quizá voluntario por el mismo demonio que le asecha.

Amanda se levantó con dificultad, sintiendo un mareo y vértigo acompañado de un dolor de cabeza; su vista intercalando las luces del entorno en hacerlas más brillantes o más tenues, provocandolé una sensación incómoda de irritación en los ojos.
No se encontraba nada bien, su piel era pálida, sus ojos hundidos y profundos tratando de recuperar la vista. La sensación de debilidad era demasiado fuerte, aún así mantenerse de pie era su reto más grande del momento.
Y poco después, se sintió enferma de el estómago, la sensación pesada en la parte central de dónde se encontraba ese órgano acompañado de un impulso de la garganta, provocaron ardor y al mismo tiempo, pesadez.
Terminando así, con Amanda expulsando abruptamente el contenido de su interior. Arrojando pedazos de carne enteras, parecían entrañas que no se terminaron de digerir con el ácido del estómago; desechando un poco de ese líquido ácido, al igual que sangre líquida y coágulos espesos color del carbón cubierto de carmesí.

El sonido de las arcadas e interjección vomitiva llamaron la atención repentina de Wooly, quién se encontraba en sus propios pensamientos estando totalmente paranoico. La oveja, con un poco de miedo volteó a verla y para su sorpresa, ella se veía mal y enferma, triste y asustada viendo su propio charco de vómito. Ese rostro lastimero, confudido y horrorizado de una niña despertó la compasión de la oveja, se le acercó.

W-Wooly... ¿Qué pasó? ¿Qué es esto? ¿Por qué vomité todo esto? N-No recuerdo nada... – rompió en llanto.

Y pensativo, preparando en su mente lo que le diría, al mismo tiempo incómodo por ver qué esos trozos de carne que le pertenecían y fueron despiadadamente robados y devorados por un monstruo, precisamente a quién tenía enfrente.

Pero no, Wooly pensó, esa criatura que ahora está asustada, desconcertada y sollozando, no era esa bestia, porque él sabe que es otra cosa que está fuera de su comprensión.
Ya que ese nombre que mencionó: "Danny", es extrañamente familiar, pero nada que ella pudiera saber... Tal vez.

Parecía que las piezas en sus recuerdos podrían empezar con ese nombre.

– Solo necesitas algo de té. – le dijo Wooly dulcemente. – Y un baño. –

– P-Pero no entiendo nada, ¿Qué pasó?– Preguntó Amanda insistente.

No pienses más en eso... Sé que no se volverá a repetir. Ahora vayamos a casa. – le contestó, aunque estaba un poco molesto, no dejó que dominará sus emociones y mejor se mantuvo tranquilo, actuando cómo una figura responsable y atenta, cómo debería tratarla alguien que la quiere y busca su bienestar. Mostrándose amigable y feliz tendría impacto en la chica negra para recomponerse.

Amanda dirigió su mirada al suelo, el olor de su vómito era muy intenso, más porque esa carne parecían estar putrefactas.
Wooly también notó eso; eran sus viceras después de todo. Inconscientemente tocaba su estómago para verificar que tuviera órganos apesar de sentirte un poco ligero. 

– Wooly, de verdad necesito saber porque tenía todo eso dentro de mí... ¿Acaso...? – se interrumpió, guardando silencio un momento. – ¿Te hice daño?...– en todo de intriga, la niña negra volteó a ver a los ojos a su amigo. Y al mismo tiempo, limpiaba su barbilla que estaba cubierta de vómito y sangre mezclados.

Amar es sufrir. (Amanda x Wooly)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora