El rubio recibió un buen regaño por recibir una cantidad incorrecta, pero además del descuento de su sueldo, la vergüenza que sintió al saber el por qué de aquel error era lo que más le tenía pensando, pues sentía un cosquilleo en sus dedos que lo incitaba a dibujarlas con su poco saber. Pero aún no estaba listo.Trabajar por 6 largos meses al fin dio sus frutos, y el chico de lindas piernas no fue un cliente regular. Aunque, descubrir que vendían recuerdos y un poco de todo no fue un alivio exactamente. Resulta que era un sitio de rebajas, pero también podía ser un buen sitio de cosas que no se conseguiría tan fácilmente, por no decir más.
Juraba haber visto algún juguete extraño entre el montón de cajas, y muñecas aterradoras dignas de películas de terror.
No es que el lugar fuera sucio, sino algo desorganizado.
- A pesar de ser un novato, te has esforzado mucho, chico. Espero que obtengas lo que quieres pronto y dejes de arruinar mi negocio con tus malas cuentas.
Y su jefe, que no era más mayor que él le había tomado alguna especie de amor-odio. Lo apreciaba de alguna manera enfermiza también.
- No se preocupe, espero no durar mucho más aquí.
Además, buscar una buena academia había sido duro, pues no quería algo que implicará relacionarse mucho con otros, o en general relacionarse y llenarse de gente si se podía, así que busco algo más particular, pero sin ser demasiado exclusivo- costoso. Al final pudo encontrar un lugar decente con el que podría empezar, y dió el primer pago sin dudar mucho.
Su corazón se sintió detener y casi se asfixia con su propia saliva
- Ah, yo te conozco de algún lado.- Sus pomposos labios estaban ahí, pero sus lindas piernas ahora estaban cubiertas por un pantalón de chal.
El sonrojo invadió sus mejillas, pero el de cabello color menta supo disimular y miró hacia otro lado.
- No lo creo. Me dicen que me parezco a mucha gente todo el tiempo.
- Entiendo, entiendo. -Una sonrisa encantadora y una invitación a su hogar después, y ya podía ver a los que serían sus compañeros el próximo periodo. Un tipo serio de aspecto rudo con ojos algo rasgados- menos de lo que él podía decir al ser comparado con un gato-, una chica de cabello largo y rubio, y un chico con la cara algo seria y aburrida era la que conformaba el grupo.
Ahora sentía no pertenecer, todos tenían una perspectiva de los demas en el grupo, él acababa de entrar. Pero era algo normal al ser su primera vez, ¿o no?
- Él es Kim Namjoon, lleva más tiempo aquí, así que si necesitas alguna ayuda y estoy ocupado, no dudes en preguntarle.- Señaló al chico rudo. Para su sorpresa lo saludo con una sonrisa, inclinando su cabeza hacia él con respeto.
- Soy Roseanne, pero puedes decirme Rosé. En realidad entré hace menos de un mes así que...no sería bueno que me preguntarás nada.- Y una risa falsa e incomoda no alivió el ambiente o la sensación de pánico en su pecho en absoluto.
Por lo menos el sonrojo en sus mejilla y la evidente timidez reflejaban que no era para ser precisamente molesta. Y lo que había hecho que llegara hasta donde estaba logrando mantener sus temblorosas piernas justo donde se encontraba parado, para disimular estar relajado.
Ese era su súper poder más social. Fingir que le valía una mierda todo. A veces funcionaba.
- Y Kim Jungkook, hermano menor de Namjoon. A decir verdad, eres algo callado, ¿eh? No trates de sacarle mucha platica.- Un golpe liviano y amistoso fue lo que recibió Jimin, del recién presentado Jungkook, que con el ceño fruncido dejó en claro su desaprobación a la elección de palabras.
- Mucho gusto, espero seamos buenos compañeros.
La primera lección empezaba, y esperaba que lo tratarán como idiota sin problema.
Eran como un niño aprendiendo a caminar, o algo así se sentía para él.
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Draw Me || Yoonmin
Fanfiction》Dónde Jimin es un maestro de dibujo y anatomía, y Yoongi su alumno