En un pueblo alejado de la ciudad se encuentran sus habitantes coexistiendo tranquilamente.
En este lugar es común que las personas siembren y cosechen sus alimentos y que cuiden de animales.
Y también que algunos de los jóvenes se muden a la ciudad para tener mejores oportunidades. Algunos regresan otros se quedan ahí.
En lo más alejado de ese lugar existen dos presencias paranormales; dos espíritus que el pueblo llama demonios.
Su leyenda cuenta que le roban el alma a todo aquel que trate de cruzar más allá del límite establecido para irrumpir en su territorio, pues aquellos quienes han ido no han regresado.
Son un par de entes que se dice tienen poderes sobre el agua y el fuego, el de cabello rubio se dice que es el que puede controlar el agua y también el hielo; el de cabello negro es quién controla el fuego.
Cada cierto tiempo se les da una ofrenda para mantenerlos tranquilos y no se lleven el alma de los lugareños.
Las leyendas que se cuentan son que si se enojan pueden causar grandes catástrofes por dónde pasen.
Además de que en las noches y días de tormentas salen a pasear, y si te los encuentras debes de rezar por qué estén de buen humor, sino será tu fin.
-Eso es lo que se dice, yo no lo creo, ¿Qué opinas tu Changbin?- un lindo chico castaño expresó su opinión respecto a eso.
- ¿Por qué son demonios?- el mencionado todavía no terminaba de entender bien.
- Por Dios Bin, ya te lo conté miles de veces -
- Eso es mentira Seungmin, solo fueron como tres, no seas dramática -
- No entiendo cómo somos amigos -
- Yo tampoco -
Siempre fueron tan unidos que aunque se insulten no se ofenden, más bien su lazo amistoso aumenta.
- Disculpe sabe de un lugar donde nos podamos quedar, somos nuevos aquí - Seungmin le preguntó a un lugareño que pasaba por ahí.
- Si por supuesto vengan conmigo - aquel hombre se veía muy amable.
Los llevo a una especie de hostal donde podrían quedarse el tiempo que necesitarían.
- Ni siquiera los han visto de verdad, eso solo debió ser algún chistoso haciendo maldades - aseguro Seungmin desempacando sus cosas
- Ya deja el tema, mejor vayamos a comprar algo de comer -
- Vamos pues, también tengo hambre -
Dejaron sus cosas y salieron a buscar donde alimentarse, cuando chocaron con un chico rubio.
- Lo siento mucho, no los vi- el pobre chico tiro lo que traía, manchando consideradamente a Seungmin - perdón te ensucie.
- No te preocupes, este me hace cosas peores - dijo limpiando los restos de pan que se le habían quedado.
- Félix, ¿Dónde te metiste?- una voz alteró al rubio y lo noto Changbin además de que se acercaba más a ellos - Ven o te juro que si te encuentro verás lo que te va a pasar
- Ay, dios mío señor sálvame -
- ¿Quién te habla?, ¿Lo conoces? - Kim al ver qué el rubio se escondió detrás de Seo se cuestionó si le hacían daño.
- No, bueno si, el...-
- Félix ya te encontré - dijo estando detrás de el cosa que le saco un grito de miedo puro.
- No chanie perdón - imploraba sujetándose más de Changbin
- Está bien pero comportarte - entonces lo jalo de la camisa para despegarlos del otro chico - discúlpenos.
- Oiga que le hace a ese chico - aunque no quería sonar molesto la sola idea de que le hicieran daño a alguien lo ponía e malas
- Somos amigos y es demasiado hiperactivo con las cosas dulces si es lo que quería saber-
Iban a protestar cuando le pusieron más atención a ambos el rubio tenía unas lindas pecas y en las comisuras de su boca había algo como azúcar, el pelinegro tenía la camisa manchada de tierra y también tenía restos de algo como azúcar en la cara.
-¿Entonces son amigos? - preguntó incrédulo el más bajo.
- Sipi - Félix parecía un gatito por como lo tenía agarrado Chan.
- Disculpa, pensé que lo tratabas mal- si se sentía mal por pensar eso.
-No se preocupen, siempre es así - el joven pelinegro les sonrió - ¿Ustedes son nuevos no es así?-
- Si, veníamos por algo para comer - Changbin a pesar de todo seguía hambriento.
- Como disculpa los invitamos a comer, también les podemos enseñar el pueblo - Chan ofreció esa opción.
- También les podemos ayudar en lo que necesiten, por cierto yo me llamo Félix y el es Chan - casi se les olvidaba presentarse.
- Yo soy Seungmin y el es Changbin, mucho gusto-
Al parecer se llevarían bien en el tiempo que estuvieran ahí.
Al inicio creían que sería aburrido estar en un pueblo rural alejado de las ciudades, pero al llegar las hermosas vistas los dejaron impresionados en sobre manera.
Además de que esas nuevas personas que conocieron les habían dado cierta comodidad.
" Siento que me recuerdan a alguien, no se. " Pensó Bin.
Aquellos jóvenes al terminar sus alimentos los llevaron por todo el pueblo.
- Por aquí no deben pasar, los vecinos no los van a dejar entrar por su seguridad - afirmó el pecoso.
- ¿Por qué?- preguntó Changbin, desde que vio a Félix se interesó en el.
- Se dice que allí habían los demonios del agua y el fuego, es peligroso entrar porque puedes morir -
- ¿Ustedes creen eso?- cuando creían haber encontrado a personas "normales" la realidad del decía lo contrario.
- En realidad no, solo fingimos que si, los de aquí son estrictos con eso- respondió tranquilo Chan.
- Sigamos - Seungmin sabía que había algo más que no les estaban diciendo, que todo el pueblo ocultaba acerca de los supuestos demonios.
Al caer la noche se despidieron y prometieron verse el día siguiente.
- Algo me dice que no nos dijeron algo -
- Seungmin deja tus teorías de conspiración un rato - Changbin se encontraba cansado encima de la cama.
- Oye homosexual cálmate - dijo tirándole una almohada a la cara.
En ese instante comenzaron una guerra de almohadas y luego se durmieron, siendo observados por dos presencias en la tranquilidad de la noche.
Los ojos de ambos solo reflejaban una extraña luz azul y roja demostrando quienes eran.
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Los enCHANmucados
FanfictionBang Chan y Felix son un par de espíritus demoníacos que acechan en un pueblo rural, donde conocen por casualidad a dos chicos de quienes se enamoran, por lo que toman un cuerpo humano para conquistarlos. Bang Chan/ Seungmin Félix/ Changbin
