Capítulo 3

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Sigue corriendo. Hoy tiene mala suerte y todos los semáforos se los encuentra en rojo. Verde, sigue corriendo. Mientras tanto saca su móvil bq rosa y mira la hora, solo tiene seis minutos para llegar, o si no tendrá que quedarse a séptima.

Desde su casa al instituto no hay mucha distancia, aunque tampoco hay poca, pero no vale la pena coger el autobús, sería un gasto innecesario.
Bien, ya casi a llegado, puede ver la valla y todavía bastantes estudiantes entrando, eso la alivia. Sube las pocas escaleras que hay y abre la gran y pesada puerta, que la deja justamente en el vestíbulo.

Como está cansada y tampoco merece la pena correr hasta su clase ya que está a pocos metros de ella, decide entrar andando y relajada, como si minutos antes no hubiera estado corriendo un sprint.

- ¡Emily!- dice una voz que la suena familiar - ¡Hola Kate!- resulta ser su mejor amiga.
En realidad se llama Katherine, pero a ella nunca le ha gustado ese nombre, y siempre que conoce a alguien se presenta como Kate, hasta los profesores la llaman así porque saben que lo detesta. - Llegas muy justa, ¿te has quedado dormida?- le pregunta. - Sí... bueno, algo así, ¡¿Has visto las noticias?!- esa pregunta sorprende a su amiga. - Pues la verdad es que no, ¿Debería haberlo hecho?-.
- Escucha Kate, tengo algo muy importante y horrible que contarte-.
- Me das miedo, ¿Es muy fuerte?
- Mucho-
- Vale, cuenta- responde algo miedosa su amiga. Siempre que Emily se pone en ese plan, es que algo malísimo a pasado.

A primera hora les toca Lengua, pero, como ya todos conocen bien a la profesora, saben perfectamente que suele llegar unos cuantos minutos tarde, los suficientes para que Emily le cuente todo lo ocurrido a Kate.
- ...¡¿Estas de coña?! Dios mío, ¡¡eso es horrible!!- dice esta, llevandose las manos a la cabeza con expresión de terror. - Lo se...- un ruido en el pasillo les corta la conversación, a ellas y a todos en la clase.

* * *

Es un ruido seco y fuerte. Nadie se mueve. Silencio absoluto. Todos tienen la mirada clavada en la puerta abierta de la clase.
Alguien se acerca lentamente, por las pisadas y por la sombra que se refleja en la pared se puede deducir que es un hombre.
Es muy raro, ¿qué coño está pasando?, es lo único que le ronda a Emily por la cabeza en ese momento, a ella y a todos sus compañeros, que poco a poco, y sin saber muy bien porqué, se van hechando para atrás.

Alguien se asoma, se ve una pierna, a los pocos instantes, casi un brazo entero.
Sea quién sea, tiene muy poco equilibrio, es como si estuviera mareado.
El brazo tiene un color raro, está mugriento, pero a la vez tiene el color de la carne humana. También tiene manchas de lo que parece ser sangre.

Poco a poco, a todos les cambia la expresión de la cara.

Jack, uno del los chicos más populares de la clase, da un paso al frente. Se nota que tiene miedo, pero lo disimula bien.
- ¡Ya está bien! Deja las bromas quien quiera que seas, ya nos has asustado, ¡YA NO HACE GRACIA!- termina diciendo, y acto seguido vuelve a dar un pequeño paso hacia atrás.
Ya está todo dicho, ahora solo queda esperar.

"El hombre" se tropieza con sus propios pies y por primera vez se muestra de cuerpo entero.

Emily no da crédito a lo que están viendo sus ojos, «¡¿Pero qué...?!».

Unos gritos ahogados se escuchan y retumban en toda la clase...

Bad bloodDonde viven las historias. Descúbrelo ahora