Hanbin había despertado sobresaltado a mitad de la noche.
Odiaba cambiar de lugar con otros alters porque nunca sabía cuando iba a volver a tener el control de su cuerpo y vida, había muchas veces en las cuales días enteros había perdido sus recuerdos o su peor momento; cuando se despertó para saber que había pasado tres semanas de su último recuerdo.
Al ver la hora en su celular vio que eran las tres y siete de la madrugada.
Suspiro con algo de alivio, no había pasado mucho.
Se volteó y miro a un Hao durmiendo, en su cama, a un metro de la suya.
Recordó lo tierno que había sido el chico, atento.
Incluso cuando le había rogado que se alejara, Hao solo quería hacerle bien y lo sabía, por más que odiaba cambiar de lugar, se había sentido tan bien abrazarlo mientras el mundo real se alejaba de su percepción.
El coreano sonrió de forma honesta.
Se levantó de la cama sin hacer mucho ruido, tenía algo de hambre y fue hacia la cocina en busca de algo para comer, en la mesa encontró una nota.
"Hola Hanbin o Been,
estoy seguro que alguno de ustedes dos será quien lea esto.
Bing Bing no quiso cenar mucho, así que esto es por si despiertas con hambre.
Espero te sientas mejor. ♡"
Sonrió como un tonto, sus mejillas se colorearon de rojo, miro el pote de ramen instantáneo y el pequeño chocolate junto a el con un par de palillos que descansaban a un lado.
—Voy a tener que agradecerle por esto.
Calentó un poco de agua y espero que esta hierva, preparó el ramen con cuidado, al rato estaba comiendo mientras revisaba su celular.
Se le ocurrió revisar sus notas. Lugar que solían usar sus alters para dejarle mensajes.
"El chillón esta afuera... Que se quede afuera." -Been.
Hanbin rodó los ojos con fastidio, Been se había enojado porque tenía que lidiar con Binnie.
"Es agradable." -Bing Bing.
Sonrió. Bing Bing era alguien de pocas palabras y además de serlo, literalmente, casi nunca escribía, porque no era de comunicarse mucho.
Normalmente, Bing Bing se quedaba medio cerca viendo lo que hacia de vez en cuando, pero no hacía nada más. Cuando tomaba el control era cuando la situación estaba tensa o muy incómoda, más que nada cuando se trata del contacto físico.
Era un protector sexual, pero su labor se extendía a otras situaciones aparte del sexo, siempre que alguien tuviera un poco más de contacto con él; como cuando lo abrazaban, pero no se sentía seguro, llegaba incluso a aparecer cuando el médico tenía que tocar su cuerpo para ver si estado físico, era un poco exagerado.
Terminó de comer el ramen y tiro el pote a la basura junto con los palillos descartables, luego fue a comer el chocolate y tomó una botella de agua del refrigerador.
Se sintió tonto porque seguía pensando en Hao, en verdad pensó mucho en él, incluso cuando se recostó de nuevo y volvió a dormirse.
Por la mañana se despertó bastante después que Hao, el mayor se encontraba en el comedor leyendo un par de fotocopias y resaltando lo más importante, su cabello estaba húmedo por un baño reciente.
—Buenos días... —murmuró con una pequeña sonrisa.
—Buenos días Hamzzi... ¿Dormiste bien?
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THE ALTERS.
RandomHanbin tiene trastorno de identidad disociativo, siendo él una de las cinco personalidades que comparten un mismo cuerpo. Mientras él intenta estudiar fotografía en la universidad, conoce a Zhang Hao, su nuevo compañero de cuarto; y tiene la esperan...
