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𖦹 ⋆ 彡 🌻 ꩜ ♪ ⋆
Ya era otro día, te levantaste con pesadez, sentías tus párpados totalmente pesados, no te importaba la hora, ni el día, nada.
Viste el reloj blanco de tu pared que para mala suerte estaba trabajo, no se movía de las 12:43, necesitaba pilas, maldeciste internamente y te dignaste a ver tu celular viendo la batería, 67%, estaba bien, viste la hora, eran las 11:08 de la mañana, suspiraste y decidiste ver tus notificaciones. Específicamente llamadas
Miles ❣️ [87 llamadas perdidas] Señora Rio 🩷 [30 llamadas perdidas] Señor Jeff 🫡 [28 llamadas perdidas] Desconocido [2 llamadas perdidas]
—No puede ser...— suspiraste y una lagrima cayó por tu mejilla corriendo por tu nariz para terminar en tu almohada dejándole una gota de agua, no estabas lista pero decidiste ponerte firme y seguir. Antes de marcarle a alguien más, tus dedos se fueron al contacto de Rio y lo presionaron, llamándola, tragaste saliva y colocaste tu celular en tu oreja derecha
— ¡¿____?! ¡Gracias al cielo que contestas corazón! Estaba muy preocupada por ti — se escuchaba alegre, se escuchaban dos voces de fondo que, supusiste, que serían su esposo y miles, escuchaste un ruido y pensaste que era algo, pero al parecer te colocó en altavoz — hola tía Rio... perdón por lo de ayer, lo lamento, no quería desubicarme al irme así, lo lamento, mándele mis más sinceras disculpas al tío Jeff y nuevamente felicidades — tragaste saliva reprimiendo un sollozo
— Corazón no te disculpes, no tienes culpa de nada, te tenías que ir — dijo la última frase entre dientes sonando enojada — linda, si quieres te vamos a dejar la foto que nos tomamos ayer, preferimos que la guardes tu —
— No! Tía Rio quédesela, es para usted, se la regalo sin problema no se preocupe — seguías sonando deprimida pero ya no te importaba nada — ___, dulzura, iré a visitarte, no me importa lo que digas, necesitas compañía — te sorprendiste, no querías que te viera así — ¡¡¡No no no!! Tía Rio estoy en unas fachas terribles no me vea así por favor!! Me veo asquerosa hoy! — respondiste totalmente nerviosa pero ya era tarde, cuando terminaste de hablar te cortó, te desesperaste un poco pero trataste de mantener la calma
Te levantaste de la cama y fuiste a tu armario, sacando algo casual pero abrigado, un pantalón color negro con unas botas que por dentro eran suaves y calentitas, ósea unas pantuflas, encima te colocaste un saco color beige que tenías algo escondido, terminaste y viste la hora, 11:20 mierda ¿como pasó tan rápido? Sin dar más vueltas, fuiste al baño, hiciste tus necesidades y empezaste a lavarte la cara, tratando de quitar esa flojera que aun mantenías
Rebuscaste en una mochila y sacaste un estuche lleno de maquillaje, te viste bien la cara, ojos rojos, mejillas rojas, ojeras más marcadas, cabello por toda tu cara, uñas rotas de tanto mordértelas, una mano roja de tanto rascarte por la ansiedad del momento y tus labios resecos, decidiste colocar atención al maquillaje y buscaste entre tanto un corrector de unos tonos nada iguales a tu piel, ósea, pasaba a casi blanco digamos. Lo sacaste y colocaste un poco en tu ojo izquierdo formando un triángulo invertido con dos libras para difuminarlo con tus dedos velozmente calculando que tu ya estabas casi sin tiempo, soltaste un grito de la desesperación queriendo golpear algo así que agarraste un zapato y lo tiraste hacia la pared casi tirándolo cerca del gran tragaluz que tenías en el techo formando un estruendo, soltando otro grito fuerte