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Un día soleado como cualquier otro, era primavera, tu estación favorita, la disfrutabas porque no hacía ni frío ni calor, pero te gustaba que los días sean cálidos, donde el sol te cubra con sus rayos y sientes el calor agradable mezclado con una suave brisa que recorría todo tu ser
Gwen, tu novia, te había pedido que la esperaras en el centro comercial, no sabías el por qué tan repentina salida pero lo aceptaste, te habías puesto un vestido blanco que te llegaba unos 4 dedos antes de tus rodillas, apretado de la parte de arriba hasta la cintura dejando lo demás suelo, que estaba decorado con pequeñas flores rosadas y puntos amarillos al centro de estas, también llevabas puesto un chaleco pequeño celeste sin botones que para ti, quedaba perfecto
Llevabas unas pantis de tu tono de piel con unas botas blancas con unos dibujos pequeños echos por tu novia en un momento de aburrimiento en tu casa, y complementabas toda tu ropa con una mochila pequeña de Sanrio, en específico con un diseño y forma de Cinnamoroll que te había costado mucho trabajo comprar, y un pequeño lazo de color verde pastel claro que decoraba tu cabello en la parte trasera de tu cabeza
Estabas sentada en una banca sola pensando en el próximo aniversario que tenías con tu novia que solo era en menos de 2 meses cuando se te acerca un chico, de al parecer tu edad, cabello corto, un saco negro y unos pantalones beige, un piercing en el labio y un aro con una cruz colgando en su oreja derecha
— hola... será rápido, am... a mi grupo de amigos y a mi te nos hiciste muy linda y... queríamos saber si noss podrías dar tu número o alguna red social que tengas... — lo veías nervioso, la voz le temblaba un poco al hablar, viste detrás del chico y efectivamente como pensabas, allí estaba ese grupo de amigos que había mencionado, lo viste ansioso, estaba esperando una respuesta tuya, abriste la boca y antes de articular una palabra alguien los interrumpió
— oye amigo... ¿Tienes algún problema con mi novia? — sonreíste, era Gwen, había dado término a ese momento incómodo en el que estabas metida con ese chico desconocido — ¿..eh? Lo siento, me voy — tartamudeó y se fue corriendo donde su grupo de amigos que lo esperaba inquietos por el resultado, miraste a Gwen con una sonrisa mientras ella te miraba y se sentaba al lado tuyo
— ¿Y ese que se cree? ¿Lo conoces de algún lado? — negaste — ¿Que te dijo? — con palabras simples le dijiste exactamente lo que se había dicho, viste como Gwen empezaba a fruncir el ceño cada vez más mientras seguía escuchando — y... eso me dijo — viste como Gwen dirigía una mirada hacia el grupo de chicos mientras veías cómo empezaba a formar un puño con su mano — ahora si lo mato, agarrame que lo mato — sujetaste a Gwen como si fuera la última cosa a la que te pudieras aferrar, tomabas muy enserio sus advertencias, hace no mucho tiempo tu novia se metió en problemas por defenderte de una chica que te dijo muy de la nada "que rara eres" en tu universidad, le agradeciste pero le dijiste seriamente que no debía hacer eso por mas que quiera defenderte, no podías dejar que golpee a todo el mundo y se meta en problemas a cada microsegundo.