El Aburrido Color De Tu Alma

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Shouyo Hinata nacio sin la capacidad de ver los colores, pero eso, de hecho, no era nada impresionante. Él al igual que muchas personas al rededor de Japón (y del mundo) solo conocía dos colores: el blanco y el negro. El resto se le serían presentados en cuanto cruzará miradas con su alma gemela.

La verdad, a Hinata no le molestaba en lo más mínimo, después de todo los colores no tenían nada que ver con el vóleibol, los mangas o la comida. Entonces, todos los pequeños aspectos de su vida estaban bien sin la necesidad de su alma gemela.

Claro, todos aquellos que ya disfrutaban de la maravilla qué era apreciar lo verde del pasto o lo azul del cielo le decían que no sabía nada, pero Hinata, nuevamente, no creía que fuera importante, después de todo él no podía desear o extrañar algo que no conocía, puede que sepa sus nombres, y puede que sepa de que color se supone que son determinadas cosas, pero al final del día, él no lo entiende. Y llego a una paz mental al entender que no tenía porque entenderlo, a sus ojos, era una persona muy madura por comprender eso a la edad de quince años.

Luego, llego él. Había aparecido con una cara de seriedad mezclada con aburrimiento mezclada con idiotez mezclada con... Quien sabe con que más, pero a Hinata le ponía de los nervios, básicamente le asustaba.

Su nombre era Kageyama Tobio, y eso era lo único que había dicho en toda su presentación para el resto de la clase, luego se mantuvo quieto como una tabla esperando que el maestro le dijera donde sentarse. En esos cortos segundos en los que miraba hacia todos los lugares con los ojos más vacíos y perdidos qué un chico podía tener fue que cruzó la mirada con Shouyo.

Paso muy rápido, tan rápido que Hinata parpadeo un poco, sintiendo un dolor parecido a cuando prendes la luz después de estar a oscuras por un largo rato, y luego... Lo vio. El había escuchado de su madre y otros familiares que había dos posibilidades en cuanto conocieras a tu alma gemela, podrías ver primero el color de sus ojos o el color de su cabello, y aunque ese sería el único color que verías por un tiempo, estos mismo se irían extendiendo en cuanto más le conocieras. Pero el primero, ese primer contacto que tienen, es el color que representa a tu alma gemela. Y retomando, fue ahí cuando Hinata lo vio... El cabello de su alma gemela... Era de color negro.

"¡¿Qué?!" grito, mientras señalaba a Kageyama, qué aun estaba parado frente a todos con la misma cara de idiota, casi como si no se hubiera dado cuenta, o peor, como si no se hubiera dado cuenta. Algo que pareció confirmarse porque abrió mucho los ojos en cuanto miro a Hinata por más de un segundo.

"Tu eres... " fue lo único que Hinata alcanzo a escuchar decir de aquel chico de cabello negro, pero fue interrumpido por su maestro que grito: "¡Hinata, deja de gritar en clase!" y así lo hizo, con un gritito qué mezclaba un "agh" y un "pff", Hinata cayó nuevamente en su asiento e ignoro la mirada mordaz de Kageyama durante toda la clase.

Para ser honestos, ignoro a Kageyama el resto del tiempo también. Y no es que buscará ser una terrible persona, la verdad es que a Hinata le encantaría ir y presentarse, pero estaba molesto, demasiado, no podía ser que de entre todos los colores existentes a su alma gemela lo representará el negro. ¿Cómo se supone que funciona eso? ¡Las almas gemelas están ahí para que conozcas los otro colores, no para quedarte con uno de los que ya tienes! Lo ponía de malas, casi hasta quería ir y gritarle a Kageyama, o insinuarle una pelea o algo. Pero prefirió mantenerse alejado.

Obviamente eso tampoco le resultó del todo, porque en cuanto llego a su oasis, a su lugar, a todo su mundo, él estaba ahí, con su estúpidamente lindo cabello color negro, practicando saques. "¡¿Qué haces aquí?!"

"¿Eh?" obviamente él tampoco se esperaba eso, porque fallo el saque y el balón le pego en la cabeza, justo después de eso se implantó el silencio en todo el gimnasio.

You Are My SoulmateDonde viven las historias. Descúbrelo ahora