Episodio 12

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Narra Adrián:

Estoy desesperado, han pasado dos horas y Emy no despierta, el doctor me ha dicho que ha ingerido mas de 10 pastillas y solo me pregunto ¿Por qué? ¿Había sido culpa mía?

Luego de los médicos realizarle un lavado estomacal me dijeron que podía verla, lo cual hice sin detenimiento alguno

Cuando llego a su habitación de hospital, la veo profundamente dormida y comienzo a acariciar su cabeza para luego limpiar sus delicadas manos con una toalla húmeda, cuando la escucho murmurar algo imperceptible con agobio en sus sueños, trato de despertarla pero al parecer no me siente, hasta que se levanta de un tirón sentándose en la cama, al verme se asombra pero comienza a llorar desconsoladamente y la abrazo

— Tranquila cariño, todo va a estar bien, ahora estoy contigo y no te dejaré - abrazo más fuerte a una Emy destrozada mientras solloza en mi hombro
— A-Amor, como estás aquí
— Fui a verte a la fiesta de tu universidad pero no te encontraba por ningún lado, cuando fui al baño te vi allí, tirada, no sabes el miedo que tuve de perderte, eres la única persona que me ha amado de verdad, mis padres nunca estuvieron ahí para mí, siempre estaban ocupados viajando por trabajo o en fiestas, y las personas que se acercaban a mí solo lo hacían por mi posición social, sin embargo cuando te conocí no te importó nada de eso y estuviste conmigo a pesar de que la pasáramos algunas veces mal, con el tiempo me fui enamorando de tí, y me dolía mucho ver cómo te destrozabas por tu venganza, no solo comenzaste a alejarte de mí, sino que también de tus amigos
— Lo sé, por favor perdóname
— Emy dime ¿Por qué lo hiciste? ¿no pensaste en lo mal que me quedaría si tú desaparecías?
— La razón por la que lo hice ahora no te la quiero contar, algún día podré pero por ahora no quiero hacerlo
— Está bien respeto tu decisión...

El doctor entra para anunciar que Emy puede irse a casa mañana...

Ya han pasado dos días, abro los ojos y veo a mi novia durmiendo pacíficamente a mi lado, sí, mi novia, habíamos vuelto ya que nos dimos cuenta de que no podíamos estar el uno sin el otro, ella no paraba de tener pesadillas similares a la que había presenciado en el hospital y aquel día por lo que me tenía preocupado y decidí que se mudara conmigo aunque fuera por un tiempo para estar junto a ella y ayudarla a recuperar su vida que era lo más importante

Me levanto para ir a la cocina a hacerle algo de desayunar ya que son las 10am

Estoy entretenido vigilando que la hamburguesa no se queme mientras tuesto el pan para el desayuno y hago un batido de fresa, no sabía que pudiera hacer tantas cosas a la vez pero me siento realizado de que todo salga bien, el pan no se quemó ni la hamburguesa, y el batido sabe perfecto, ahora sí me puedo casar...

Subo a la habitación para llevarle el desayuno, ella aún duerme plácidamente

— Emy, amor, despierta, mira lo que te traje - acerco la bandeja a su nariz para que se despierte con el olor, apenas lo siente se levanta como si no hubiese estado durmiendo hace 2 minutos, causándome gracia su disposición por la comida
— Mmmm, esto huele muy bien - dice humedeciéndose los labios
— Wow, cuando quiera que te despiertes ya se a quien recurrir - digo riendo
— Esto está delicioso, tenía un hambre, gracias amor - dice sin terminar de masticar la hamburguesa que le preparé con queso, ketchup, mostaza y mayonesa
— ¿Ya comiste? - me pregunta
— Aún no, quería que lo hicieras tu primero
— Toma un poco de mi pan
— No hace falta, abajo queda más
— Entonces ve y come
— Cuando me di cuenta ya había terminado hasta con el batido
— Eso sí es velocidad - bromeo
— Me moría de hambre
— Ahora ve y toma una ducha mientras yo bajo a comer

Ella asiente y yo salgo de la habitación para desayunar una vez he terminado ella baja con un hermoso vestido naranja florido y unas sandalias blancas con piedras, está tan preciosa que me entran ganas de cargarla hasta la habitación y hacerla mía pero sé que es demasiado pronto y no quiero presionarla así que me contengo

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