La tarde transcurría apacible en Norfolk. Hacía frío y las nubes ocultaban el sol. Sin embargo una claridad iluminaba todo el lugar.
Un ambiente cargado de risas y charlas animadas se sostenía en la casa Bennet. Se oían ladridos de un gran perro que jugaba algo brusco con los niños, las risas de los mismos también resonaban en la calma y no existía además de ése otro ruido que interrumpiera el suave canto de las aves.
Todo sonido parecía orquestado perfectamente para formular un equilibrio que sólo en el ojo del tornado parece formarse: el hombre mayor de la casa aseaba a los caballos, su mujer tejiendo charlaba con él, mientras sus hijos corrían de un lado a otro entre risas tentadas; y todo parecía mágicamente ubicado para dar sensación de paz.
Una paz que pareció casi inquietante.
Una espectación que mantuvo a mis relatores en un estado casi alerta.
"Intuición" lo llamaron más tarde.
[ • • • ]
Un springer spaniel de collar negro se hizo visible en el horizonte. Apenas un punto en el paisaje.
Un punto que pareció oscurecer el cielo.
El lugar se sumió en un silencio de muerte. El más antiguo se enderezó en un brusco movimiento. Nublose su juicio, dudando su decisión.
Pero el can se sentó y pareció empujar al hombre a razonar. Un solo gesto de su brazo derecho fue necesario para que los muchachos entendieran lo que debían hacer. Pero, tal vez porque se negaban a creerlo, sus músculos tardaron en responder. El primogénito sintió una presión en su pecho, una molestia quebradora que no tardó mucho en lograr que rompiera en llanto. Fue su hermano menor quien impulsó a acatar la orden.
—George, cuanto menos tardemos mejor— Sus movimientos se esforzaban por ser calmos. Pero un temblor en su tono quebró aún más a su interlocutor.
—No hay forma... Oliver, no existe manera de que me vaya de acá— Explicó en un susurro no más alto que un gemido forzosamente logrado. Cayó sobre sus rodillas, acurrucándose en sus propios brazos.
Aún estando en pie sintió que su suelo tembló. Estuvo a segundos de desmayarse.
Su hermano mayor tirado a sus pies, llorando de desesperación.
A su lado, su hermana intentando lograr que un niño de tres años no llorase.
A unos metros, el pulso firme de su padre viéndose frustrado por el miedo.
Un poco más lejos, su madre arrodillada, intercediendo entre gruesas lágrimas por su familia.
YOU ARE READING
In the Wolf's teeth
General Fiction-D'ya undertand what it's to be on the edge of situation? -..I knew it when I stepped into this Devil's place. -D'ya see? This place is the true "Wolf's mouth"
