Nada es lo que parece
Han pasado ya casi dos meses desde que volvimos a casa, sinceramente me siento tan incómodo que, por las noches, después de que mi familia está más tranquila, salgo y paso la noche en el bosque.
Las noches en el bosque no son tan divertidas, ya que tenemos que tener cuidado de no caer en alguna zona, donde las brujas estén practicando su magia, da igual, para mí ellas ya se llevaron mi libertad.
Por las mañanas regreso a casa antes de que todos comiencen a estar activos.
Últimamente Nolan ha estado muy ausente por las mañanas, ya que abrieron una biblioteca nueva y a él le encanta estar leyendo libros, es por eso que casi no lo vemos aquí en casa.
Mis padres nos han permitido salir a los mismos lugares a los que van los humanos, al ser de la clase de vampiros que no beben sangre humana, podemos estar con ellos en el mismo lugar.
Es por eso que mis hermanos han decidido entrar a la escuela, para poder tener amigos y así lograr que nuestras vidas sean un poco más normales.
Por otro lado, yo todavía no he elegido ninguna escuela, ya que no me siento cómodo todavía para poder socializar con otras personas que no sean parte de mi familia.
Después de llegar a casa, mi madre está en la cocina tratando de preparar galletas para compartir en su grupo de amigas, las cuales conoció gracias al nuevo trabajo de mi padre como arquitecto en una empresa muy importante de la ciudad.
- Hola mamá, buenos días - La saludo mientras tomo una de sus galletas.
- Hola cariño, ¿qué te parecen las galletas? - Pregunta curiosa mi madre.
- Son... deliciosas ma - Explico con un gesto en mi rostro de asombro.
Sinceramente mi madre siempre fue buena en la cocina, nos acostumbramos a la comida para humanos para poder llevar nuestra dieta de "no sangre", sin contar que mi madre a cocinado de todas las recetas que puedan existir.
- ¿Has visto a tu hermanos? - Pregunta mi madre mientras decora sus galletas.
- Nolan debe de estar en la biblioteca y Jeremiel supongo que sigue en su habitación - Explico al mismo tiempo que escondo algunas galletas en mis bolsillos.
- No estoy en mi habitación, vengo de correr y deberías de sacar esas galletas de tus bolsillos - Dice Jeremiel al mismo tiempo que entra por la puerta de atrás, acusándome con mi madre.
- Hijo, buenos días - Mi madre saluda a Jeremiel - Declan saca esas galletas y ve a lavarte por favor - Me ordena mi madre amablemente.
Salgo de la cocina derrotado y sin galletas, cruzo la sala principal y por la ventana puedo ver que Nolan viene en camino a casa, junto a otra persona.
Rápidamente Jeremiel y yo salimos para saber de quien se trata, con todo lo que ha pasado no nos permitimos tener invitados en la casa, a menos que estén controlados por nosotros.
- Nolan, ¿quién es tu compañero ?- Pregunta jeremiel mientras se acerca apresurado a Nolan.
- Es un amigo que conocí en la biblioteca - Explica Nolan.
Jeremiel está notablemente molesto, hemos tratado de ser muy cuidadosos con las personas que vienen a nuestra casa, en esta ciudad donde predominan las brujas, ya no sabemos en quién podemos confiar.
Es por eso que solo traemos a las personas que nosotros mismos podemos controlar, Jeremiel bloquea sus pensamientos, Nolan proyecta ilusiones para que ellos no conozcan del todo nuestra casa y yo manipulo las acciones que ellos tienen después de que salen de nuestro hogar.
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Hasta La Última Espina
VampireMi nombre es Declan Scarafia y soy un vampiro creciente, por más de 5 siglos he habitado este lugar; tengo casi 1 siglo viviendo en Salmen "Ciudad de las brujas". Las responsables de que yo no pueda irme de aquí, pero mis ganas de irme de esta maldi...