Wangji aterrizó en China a las seis de la mañana junto con su pequeño. Un auto llegó por el y lo llevó a la mansión. Al llegar vio a las betas que trabajaban allí correr de aquí para allá con distintos platillos.
El alfa estaba confundido, nadie sabía que el llegaría hoy, entonces, ¿Por qué tanto alboroto?.
Con curiosidad se encaminó hacia el comedor en donde vio a su padre tomar un café con tranquilidad a su lado una libélula revoloteando y probando todo.
El sonido del revoloteo de esa libélula le molestaba pero parecía que a su padre no.
Raro.
— ¡Abuelo!. — Yuan corrió hasta el alfa mayor y lo abrazó con cariño.
Yibo totalmente sorprendido lo miró y luego buscó con la mirada a su hijo viéndolo parado allí con una mirada pérdida. — Hola, panterita. — Acarició el cabello del bebé con cariño.
La libélula que anteriormente estaba revoloteando, se escondió entre los cabellos del alfa mayor allí. Yibo sintió eso y suspiró.
— Wangji. — Llamó a su hijo quien rápidamente respondió ante eso. — ¿Qué te sucede?, ¿Les pasó algo?.
El alfa negó y luego tomó asiento cerca de su padre. — No, solo quería volver a... — La libélula entre los cabellos de su padre lo distraía. — Solo quería volver a casa.
Yibo asintió y le dió a Yuan un pastelito para que comiera. — Pide que sirvan para mí hijo y mí nieto. — Dijo para luego con su mano buscar delicadamente a Zhan.
— ¿Y ese bicho?. — Dijo Wangji al ver como su padre trataba con tanto cariño a la libélula.
— Es Zhan...Tu nueva mamá.
Y Wangji elevó una ceja ante eso. — ¿Qué?...¿Te lo comiste?, Dios...
Yibo solo río y colocó a Zhan nuevamente a el lugar que estaba anteriormente y este volvió a revolotear. — Sí, lo marqué y ahora tendrán hermanitos. — Dijo como si nada.
Wangji miró a su padre con sorpresa. — Quién lo diría, pensé que eso ya no funcionaba para crear seres vivos.
Y lo que Wangji recibió luego fue una golpiza algo suave detrás de su cabeza. — Callate.
El alfa menor sobo su cabeza y luego miró a la libélula. — ¿Por qué no vuelve?...
— Está desnudo, por eso. — Explicó.
Wangji comprendió al instante.
De un momento a otro la libélula desapareció, no pasaron más de unos cinco minutos que apareció Zhan bajando las escaleras.
Al llegar al comedor saludó al hijo de su pareja y también al pequeño Yuan quien ya estaba con sus mejillas llenas de dulce.
— ¿Está bien que coma tanto dulce a estas horas?. — Preguntó el único Omega allí.
Wangji miró a su hijo y suspiró. —No, pero hace una semana no come cosas dulces, así que lo dejaré por esta vez.
Zhan volvió a sentarse en su lugar y se propuso a comer de lo que había pedido.
— Cuando llegué pensé que estaban por preparar una fiesta, nunca vi tantos platillos diferentes en un desayuno. — Rió mientras contaba.
— La cosa es que Zhan tenía náuseas con alguna comidas, es todo. — El alfa que la familia tomó un sorbo de su tercera taza de café en la mañana.
(...)
A las horas de la tarde Yuan no podía despegar su mirada de Zhan, incluso lo invitó a jugar.
Wangji miraba raro a su hijo, jamás se había comportado de aquella manera, incluso cada que estaba cerca del vientre del omega el cachorro tenía sumo cuidado con no golpearlo.
— Aquí es una casita. — Dijo el cachorro sorprendiendo a todos en aquella sala.
— ¿Una casita?, ¿De qué?. — Preguntó el Omega mientras miraba con atención al cachorro.
— De bebé, casita de bebé. — Dijo inocente. — Abue dijo que aquí es una casita de bebé.
Yibo infló el pecho con orgullo. Obvio el le enseñaba cosas muy buenas a su nieto, era el mejor abuelo por lejos.
— ¿De dónde vienen los bebés?.
Wangji se tensó ante eso, no sabía que decir, sabía que el algún momento su hijo se lo preguntaría, pero no estaba que fuera tan pronto.
— Lo bebés vienen cuando los papis le piden a mamá luna que quieren tener un bebé, entonces ella se los da y con su magia los pone en sus casitas de bebés. — Explicó Yibo rápidamente al ver que tanto Zhan cómo Wangji no sabían decir.
Zhan miró con amor a su pareja. — ¿De dónde sacas ideas tan buenas?.
El alfa simplemente señaló a su hijo mayor. — Wangji hizo que hasta me cree un libro para recordar de dónde viene cada cosa. Era muy preguntón.
El alfa mencionadoben aquella conversación simplemente hizo una mueca, se creyó todos esos inventos de su padre hasta los doce años.
Pero no sé quejaba mucho porque pues, al menos tuvo una buena infancia y también divertida, a pesar de algunas otras cosas fue divertida.
Hasta que cayó en cuenta de que vivía en un mundo bastante diferente a los demás, que vivía en un mundo peligroso y que decía entrenar para poder defenderse bien.
Zhan y los cachorros que venían en camino también tendrían que entrenar para poder vivir en un mundo tan peligroso como en el que estaban.
Wangji miró a su padre quien miraba a Zhan con ojos de amor, nunca lo había visto de aquella manera, ese Omega le hacía bien a su padre y ¿Quién era el para impedir aquello?, Quizá tenga casi la misma edad de Zhan y le parece raro que sea su madrastra pero, si el hacia que su padre sonría y sea feliz lo aceptaba.
Además ya era hora que su padre tenga alguien con quién compartir en su vida, el y Yuan no estarían siempre viviendo con el.
Quizá hasta el mismo se cosiga una pareja con quién pasar sus días y tener su casa, tener su pequeña familia.
— ¿Y que cenaremos?. — Dijo Zhan sacando de sus pensamientos a ambos alfas. —¿Qué quieres cenar, Wangji?...
El alfa nombrado sintió un calorcito en su pecho, ese Omega era tan bueno. — Mh...¿Pasta?...
— Me parece bien. — Dijo Yibo mientras era despeinado por su nieto quien estaba algo inquieto. — Nene, ¿Tenés hormigas en el culo?.
Y Wangji no aguantó la carcajada.
(...)
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Mafia Wang
FanfictionWang Yibo es un alfa mafioso de cuarenta y dos años y Xiao Zhan es un omega modelo de veintiséis años que terminó enamorado de Wang Yibo. Wang Yibo alfa | Xiao Zhan omega Alteración de edades y altura ADAPTACIÓN Adaptación autorizada por la/el autor...
