Capítulo 10

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Un nuevo día había comenzado y con eso la mudanza de Zhan a la gran mansión Wang. El Omega estaba súper emocionado con eso mientras Yibo simplemente estaba más serio de lo normal.

Y no es que no le agrade tener a su omega con el, todo lo contrario, es solo que estaba dos noches de comenzar su celo y el en su celo era irreconocible, ni siquiera Wangji podía creer que su padre llegue a tal extremo.

Y le daba miedo pues era la primera vez que se mostraría así a alguien que no son ni sus padres ni hijo o también su nieto, sí, porque hasta el pequeño Yuan lo había visto así.

No me mal entiendan, Yibo solo actúa...Demasiado tierno, pide muchas muestras de afecto y no contento con eso también se transforma y se revuelca por todos lados, suele tirar mucho pelo también.

Y es por eso que el más pequeño de la familia - por ahora - pudo ver a su abuelo en celo, de lo contrario Wangji ya hubiera escondido a su padre bajo tierra si era posible.

Zhan notó el comportamiento raro de su novio pero simplemente prefirió pensar en que era por su trabajo y nada más. Se dedicó a acomodar su ropa en donde Yibo le había dicho que podía ponerla y también un par de productos que el normalmente usaba.

Se dió cuenta que en en la casa no había mucho personal, y es que no todos quieren trabajar para un mafioso aunque a veces son los jefes que mejor pagan.

La gente que trabajaba allí la mayoría conocía a Yibo desde que era un pequeño niño de tres años por lo que sabían los gustos y disgustos del alfa aunque cuando llegaba su época de calor este amablemente les decía que se vayan de la casa y no vuelvan hasta dentro de dos semanas.

Por lo que ahora mismo la gran casa estaba solitaria. Una vez que el Omega terminó de arreglar sus cosas bajó las escaleras y fue a la cocina, revisó toda la cocina para poder ver qué es lo que había, se sorprendió bastante al saber que había una gran cantidad de cada cosa.

Lo mismo con los electrodomésticos, había una gran variedad de ellos, Zhan se sentía en la gloria. — Dios...Tendré que aprender a ocupar todo esto o mí alfa se va a eno-...¿Qué? Yibo no se va a enojar. — Se dio varios golpecitos en las mejillas. — No es capaz.

En internet buscó que hacer para el almuerzo ya que no tenía ni idea de que hacer, con tanta cosa abundante se le bloqueaban las cosas.

— Bueno, manos a la obra entonces. — Dijo una vez que encontró la receta perfecta.

(...)

Al terminar de cocinar sirvió todo en dos platos y fue a buscar a su alfa para comer, lo buscó en su despacho, entró sin tocar la puerta y lo vio de espaldas a el hablando por teléfono en otro idioma que el no entendía.

Se acercó y se sentó en uno de los sillones frente al escritorio para esperarlo. Su alfa llevaba una camisa color vino tinto, pantalones negros de vestir y hoy estaba sin corbata, tenía su pecho descubierto, su cabello estaba algo largo y también se asomaban algunos cabellos grises de el.

A Zhan le gustaba mucho su alfa, cada cosa de Yibo le parecía atractivo, hasta comiendo, simplemente ese hombre era perfecto.

Y aún no lo vio en acción o estaba seguro que se iba a mojar, o del miedo o de la excitación.

Cuando el alfa terminó de hablar miró al omega de arriba a bajo. —¿Estuviste husmeando en la cocina?.

— Sí, me entretuve allí, tu cocina está...Muy abastecida. — Se levantó del asiento. — Yo hice algo de almorzar, vamos.

Extendió su mano hacia Yibo quién no tardó en tomarla y dejarse llevar por el otro. Hacía tanto tiempo que alguien aparte de sus empleados lo llamaba para comer.

La comida casera tenía otro sabor al de la comida que normalmente estaba acostumbrado y eso lo comprobó sintiendo el aroma que ese plato emanaba.

(...)

— Ah~. — Zhan gimió cuando sintió los colmillos del alfa rozarle el cuello con cada embestida. —Hazlo ya, por favor. — Rogó.

— ¿Y cuál sería la diversión de hacerlo de una vez?. — Respondió en su susurro a los oídos del menor.

Zhan ya no podía con tanto, estaba ahogando en placer y ya quería correrse mientras sentía como los colmillos del alfa enterrandose en su cuello.

Yibo empezó con sus movimientos más fuertes ya sintiéndose al final de todo por lo que simplemente bajó hasta el cuello del omega empezando a dejar besos húmedos en el al igual que una que otra marca.

Cuando ya sentía que se iba a correr mordió al omega sientiendo como el Omega manchaba el abdomen de ambos, por su parte el se corrió dentro del omega anudandolo por primera vez.

Zhan al sentir ese nudo soltó un jadeo ahogado, era grande y estaba seguro que no quería que fuera la última vez.

— Por favor hazme muchos cachorritos. — Pidió cuando ya pudo recuperarse para hablar.

Yibo solamente sonrío. — ¿Y ahora que hacemos mientras esperamos que baje el nudo?... Contame como fue tu día.

— ¿Mí día?, Bueno mí idea estuvo bien, es bastante fácil poder distraerse en esta casa. — Respondió acariciando el cabello del alfa.

— Me alegro de que no te aburras aquí. — Dejó un beso en la mejilla de su bebé. — Mh~ esta es la parte aburrida de hacer bebés.

— A mí no se me hace aburrida, soy capaz de todo con tal de tenerte dentro mío. — Sinceró.

— ¡Ay Dios!. — Se sonrojó.

— Es la verdad, me encanta. Y también...¿Podrías dejarte el cabello largo?, No te lo cortes. — Pidió.

— Me queda horrible en cabello largo, amor. — Se quejó.

— No, no te queda feo, amor. — Repitió el apodo.

— Bien, si te gusta me quedaré con el cabello largo y tiraré todas las tijeras. — Rió.

(...)

Mafia WangDonde viven las historias. Descúbrelo ahora