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Narra T/N

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Narra T/N.

Los pies me están matando, no estoy acostumbrada a usar tacones tanto tiempo y mucho menos a caminar de un lado a otro con ellos. Este primer día de trabajo me está resultando difícil, no he tenido oportunidad de comer algo o de ir al sanitario.

Miro la hora en la pantalla de la laptop que me entregaron hace un par de horas y son casi las once de la noche.

¿¡Once de la noche!?

–Señorita, venga a mi oficina. –Escucho decir al Señor Min por enésima vez desde el conmutador.

Dejo el par de carpetas que estaba acomodando sobre el escritorio para poder levantarme y dirigirme a la ostentosa oficina de mi jefe, que esta a unos pasos de mi pequeño escritorio.

Ingreso y cierro la puerta, me acerco al Señor Min y le hago reverencia. –Si, dígame señor Min.

El hombre trajeado deja de mirar la pantalla de su computadora para dirigirme una mirada determinante. –¿Ya terminó el reporte comparativo que le encargué?

¿Cómo voy a terminar el reporte si no ha dejado de llenarme de otras actividades y de pedirme que venga a su oficina?

Trago en seco y respiro con profundidad. –No Señor Min, estoy terminando de acomodar las carpetas de nuestros proveedores para poder empezar el reporte.

El pelinegro arquea una ceja y ladea la cabeza. –¿Para cuando lo puedo tener? ¿Mañana? ¿Pasado mañana? ¿El mes entrante?

Puedo percibir un tono sarcástico e irónico en sus preguntas, situación que me pone un tanto incomoda. –Mañana le daré prioridad a esa actividad, lo tendrá lo más pronto posible en su escritorio, señor.

Noto que mi jefe se pone tenso y con pulcritud se levanta para rodear su enorme escritorio y encararme. Teniéndolo a escasos centímetros puedo visualizar mejor su rostro que destella una autoridad impresionante, sus ojos gatunos, su cabello perfectamente peinado hacia atrás, su piel pálida y sus delgados labios.

 Teniéndolo a escasos centímetros puedo visualizar mejor su rostro que destella una autoridad impresionante, sus ojos gatunos, su cabello perfectamente peinado hacia atrás, su piel pálida y sus delgados labios

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BAJOS INSTINTOS (1ra edición)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora