El polvo alzado por el descomunal ataque de Kuroka aun se mantenía flotando en el aire
Ahora el lugar en donde había estado la fortaleza de los ángeles caídos seguidores de Kokabiel no era más que un gigantesco cráter cubierto con materia distorsionada por la gran presión que se había formado allí
A la distancia en otra de las fortalezas de los ángeles caídos renegados
Kunou se encontraba parada en lo alto de una torre de la fortaleza en ruinas observando ya el final de la batalla.
Ahora había vuelto a su forma normal, y su cabello rubio y sus nueve colas se encontraban agitándose en el aire.
La rubia se encontraba mirando en dirección a la inmensa nube de polvo.
—Gracias Kuroka-san—susurro la rubia cuando de pronto Ouryuu su vicecapitán apareció atrás de ella desde un haz de luz dorada
El rubio llevo su mano a su pecho mientras se inclinaba y decía
—Kunou-sama, el ataque ya finalizo, vengo a reportar que no sufrimos ninguna baja, solo algunos heridos a los que ya se les esta dando tratamiento, vuestra Bendición de la Tierra en verdad es una Bendición para nosotros en el combate—dijo Ouryuu mientras sonreía
—Ya veo, ¿como fue en los otros lugares?—pregunto Kunou sin girarse
—Hace un momento Zigma-sama me informo que también ha acabado, ahora se esta retirando, dijo que quiere apresurarse a llevar a los miembros de su enjambre que resultaron dañados a reparación en verdad ella las cuida bien—dijo Ouryuu
Kunou se dio la vuelta mostrando una sonrisa y mientras empezaba a caminar hacia las gradas de la torre dijo.
—Si, después de todo todas las miembros de su enjambre fueron regalos que Issei-san y one-san le hicieron, ella las atesora mucho—dijo la kitsune
—Tiene razón—dijo Ouryuu mientras caminaba para seguirla
.
Mientras tanto en el lugar a cargo de Kuroka
Acabada su tarea la nekomata desactivo su Volund y se dirigió rápidamente a donde estaba su división en donde descendió para aterrizar
Al llegar todos empezaron a aclamarla
—Que viva la capitana!!—fueron los gritos de todos
Kuroka los miro con cierta diversión
Akria se acerca a ella y entonces le extiende una toalla.
—Como siempre eso estuvo increíble one-san, tenga una toalla húmeda—dijo la castaña sonriente
—Gracias Akria—dijo la nekomata para luego tomar la toalla y empezar a secarse el poco sudor que se le había formado a la par que empezaba a caminar entre sus tropas.
Akria se apresuro a caminar junto a ella
—¿Hay algo importante?—pregunto la nekomata
—No, por ahora no, Kunou-sama y Zigma-sama ya acabaron y también se están retirando—dijo Akria
—Ya veo, ambas son como niñas, pero cuando llega la hora son verdaderas guerras—dijo Kuroka sonriente
—Si, y también Akeno-sama dijo que...—
De pronto Kuroka abrió sus ojos y se giró bruscamente para ver hacia el sur mientras que su expresión se tornaba en una mirada fría.
Akria se quedó en silencio mientras la miraba confundida, por su parte Kuroka se mantuvo mirando en esa dirección por unos segundos hasta que de pronto una sonrisa algo bestial se formo en su rostro mientras que sus pupilas se rasgaban.
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Cruel Cardinal (Historia de DxD)
FanfictionComo inicio el universo?... Que es la verdad?... Que es la vida?... hay muchas preguntas a las que no se puede responder pues su propia naturaleza impide que alguien razonante encuentre una respuesta que sea cien por ciento valida, sin embargo aun a...
