Sentí como se alejaba, y en mi mente le decía que siempre estaría con él.
Me di una orden: Abrir los ojos. Sentí la misma fuerza que me privo del dolor tiempo atrás. Cierta esperanza lleno mi cuerpo, sabía que lo lograría "tu puedes". Intente moverme, y cuando estaba a punto de rendirme, se me vino a la mente la imagen de mi hermana. Me sobresalte, y sin darme cuenta, me encontraba sentada en una especie de camilla.- ¡Lo logre! -Observe un poco mí alrededor... más camillas... más cuerpos. Sentí el frío de la habitación y mi vello erizarse, brinque de la camilla y voltee a verla para despedirme de mí, así es... mi cuerpo permanecía ahí. Mi corazón se aceleró al darse cuenta que había abandonado mi cuerpo. Ahora era una especie de espíritu. No pude evitar recordar todas esas series de televisión y películas que veía con mi familia donde los muertos reencarnan, espíritus vagan por la tierra y viven infelices.- Mi familia... -Trague hondo. Intente decirle algo a mi propio cuerpo, pero simplemente no pude. Mi familia. Tenía que buscarla, y ver alguna razón para regresar con ella. Camine hacia la puerta e intente girar la perilla, pero para mi sorpresa mi mano podía traspasarla "Eres un fantasma, los fantasmas hacen esto", pensé, aunque no estaba segura de eso. Seguí que mi brazo siguiera traspasando la puerta, pero finalmente me detuve y abrí la puerta como "persona".
Salí y me encontré con un pasillo largo "Como en las películas", recordé. Las personas que pasaban por ahí no parecían percatarse de mi existencia. El nerviosismo me gano y me eché a correr, baje por las escaleras del final del pasillo y ya en la planta baja, una niña de no más de diez años me miraba fijamente, se acercaba a mí con angustia y un poco de cautela.
-Hola -Sonrió.
-¿Puedes verme?- Pregunte un tanto desconcertada y emocionada a la vez ¡Alguien puede verme!
-Sí, eres la primera persona que veo y me responde -Su sonrisa se borró, y agacho la mirada.-, parecen no darse cuenta de que les hablo... -Me vio directo a los ojos- ¿Podrías ayudarme? -Su sonrisa apareció de nuevo, y no pude evitar sonreirle. Tendió la mano para que yo la tomara, dude en hacerlo, pero finalmente lo hice.
-Si -Conteste.
Su aspecto era inofensivo, tenía el pelo color azabache y ondulado, piel morena y ojos verdes.
Me llevo a que la acompañara a su habitación. En cuanto llegamos corrió y se tumbó en la cama.
Sentí como un golpe en el estómago cuando comenzó a contarme su historia. Los doctores la daban casi por muerta, y quizá pronto lo estaría "por algo abandona su cuerpo", me odia al pensar eso, pero algo dentro de mí no dejaba que ese pensamiento se fuera. Se quedó dormida y en cuanto despertó me despedí de ella y Salí del hospital.
Todo era tan confuso ¿Qué pasa con personas como nosotras?
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Volver a Respirar
RandomPrólogo: Recuerdo muy bien esas luces, como se acercaron a mí rápidamente y me destruyeron sin poder siquiera reaccionar para defenderme. No podía moverme, pero podía ver el cielo que tenía de frente, sentía una especie de carga sobre mi cuerpo: dol...
