Un collar...

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< Toc, toc, toc....>

Un toque a la puerta de aquel cuarto era de los únicos ruidos relevantes que se podían oír en aquella morada... Claro, sin tomar en cuenta los miles de pasos que iban de aquí para allá, que eran tan molestos como los murmurios audibles tras la puerta de su habitación.
 Y todos los dilemas solo por la noche anterior... Sabemos que pidió un cambio...
¿Pero debía ser este? Diablos.
 Con solo una aparición desato que estuviera en cada boca del pueblo e incluso de su familia.Con solo una aparición ya le había comprendido más que su propia familia por lo que decían los rumores.

 Para ser sincero, no deseaba comenzar el día, pero la luz que atravesaba la ventana y llegaba directamente a su rostro tenía planes distintos por lo visto, no hizo más que darse la vuelta evadiendo cada rayo de sol y a su vez evitando el tercer toque repetido en su habitación, tras ello no se escuchó ninguno más.

Tomo ello como una simple señal de seguir descansando y se propuso a seguir durmiendo, pero solo unos minutos bastaron para sentir agua fría cayendo sobre él y empapando todo.

∟La cita con la dama no es en la cama, Alexander. 

Una voz femenina le había hablado en lo que él se levantaba de la cama e intentaba no dejar escapar las miles de groserías que se encontraban acumulándose en su garganta. 

∟Lennox, debes alistarte, te esperamos abajo para platicar un asunto... Tienes quince minutos. 

Sin decir más se retiró del cuarto cerrando la puerta atrás de ella.

¿Ella? Ella era su encantadora madre que por lo visto su humor no era el mejor esta mañana. Por solo el hecho de ser despertado así y su tan simpática amabilidad, era claro la dura charla que se le venía por delante...

 En lo que buscaba una vestimenta adecuada, su mente se concentraba en lo que vendría, hoy debería juntarse con ella... La misma que a pesar de varios errores, aceptaron las equivocaciones para permitirse un paso hacía buen camino... Claro que ello solo sería así si no le mataban antes. 

 Su mano pasó por su ahora mojada cabellera por frustración, el colchón de su cama ahora tendría que ser secado.
El suspiro no tardó en salir de él mientras se vestía. 

 Entre tanta joven del pueblo...
¿Debía fijarse en cuál le intentaría robar más que el corazón?
Que irónicamente ni ello deseaba, ella había llegado incluso con una idea negativa de todo, pero de alguna manera fue la única con cuál sintió algo... Algo sorprendente puesto que ese era el día de las mentiras, el día donde fingía, pero por ella no fue así, fue tanto lo que hizo en él que incluso su mente no dejo de pensar en ella ni dormido...

 Se dice que cuando uno sueña con la persona ya está jodido, está no era la excepción... Puesto que podía enumerar con facilidad lo que le había agradado de la doncella ayer, pero si le preguntas ahora lo más probable es que se explaye especificando en cada dato... 

 Al terminar de vestirse se acercó a la puerta y tomo su pomo, antes de abrirla se tomó un segundo intentando estar listo mentalmente para lo que se vendría. 

∟Seguramente muero ahora...

Susurró saliendo de la habitación tomando curso hacia el salón.

Storie d'amore...Donde viven las historias. Descúbrelo ahora