2

12 0 0
                                        

Razones


Era de noche y pronto debía irme a dormir, pero aún tenía el tiempo justo para escribir un poco. Tomé una hoja de mi cajón y mi pluma favorita. Entonces comencé.

-----

Querido ________,

Me senté a reflexionar sobre la pregunta que me hiciste hace poco. Ahora, con más calma, pude pensar mejor en ello y llegué a la conclusión de que no hay una sola razón. Hay demasiadas como para contarlas, pero puedo asegurarte que eres tú quien siempre está en mi mente y en mi corazón. No importa lo que haga, siempre pienso en cómo sería hacerlo contigo, o en cuánto deseo soñar contigo al irme a dormir. Vives en mi cabeza todo el día, todos los días, y aunque no encuentro una razón exacta para ello, es una sensación placentera.

Quiero pedirte perdón si a veces te hago sentir mal o si llegas a pensar que no me importas. Jamás ha sido, ni será, mi intención. Solo que, en ocasiones, no sé cómo manejar mis emociones o acciones, y no encuentro la forma correcta de reaccionar. Ahora, sin embargo, estoy más consciente de ello, y entiendo que no soy la única que a veces no sabe qué hacer. Gracias por hablarlo conmigo...

Te quiero con todo mi corazón

---------

Sellé la carta como de costumbre, pero esta vez no la llevé al correo. Solo la guardé en una caja que había destinado para algo más, algo que nunca llegué a hacer. Ahora, esa caja está ocupada por cartas que escribo para mí misma y que tal vez algún día le daré.

Apagué la luz de mi recámara y me acosté en la cama para dormir.

Con amor, S.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora