Luego de que mi amiga se demorase en el baño aseándose y vistiéndose, nos dirigimos al instituto. En cuanto llegamos vimos a Luke y Dante junto a un grupo de chicos. Chloe me giró bruscamente y nos dirigimos en la dirección contraria, supongo que para evitarlos.
No le había contado a Chloe que casi tengo sexo con Dante si ella no hubiese llamado ayer. Y aunque quisiera evitarlo una parte de mí se siente atraída hacia él, tal vez se deba a esa forma misteriosa que tiene de mirarme, cada vez que estoy cerca de él siento que terminaré enloqueciendo.
Las clases comenzaron, teníamos literatura, lo cual me gustaba bastante. Miré a mi alrededor no sé por qué, pero sentía la necesidad de ver a Dante y disculparme por haberme ido tan repentinamente ayer, pero no estaba por lo que debe haberse saltado el turno de clases de literatura.
Al finalizar las clases salí hacia el pasillo, recordé lo que me dijo sobre la noche que estuvo en mi habitación, y vinieron a mi mente pequeños fragmentos de esa noche, y lo más importante que recuerdo es que no, él no se aprovechó de mi situación, solo se quedó a mi lado hasta dormirme.
Estaba tan sumida en mis pensamientos que no noté al chico frente a mí y choqué con él cayendo al suelo, al alzar la mirada me di cuenta de que era Jayden. Extendió su mano para ayudarme a ponerme de pie.
-Lo siento, venía algo distraída- le dije un poco avergonzada
-No te preocupes, no es nada- dijo él tomando mi mano-. Lamento haber intentado besarte aquella noche, creí que tu querías...
-Por favor...- le interrumpí antes de que acabara -No sigas, bebo irme, nos vemos luego, de acuerdo- le dije antes de que me hiciera sentir incómoda.
Lo menos que quería era sentir pena por rechazarlo, o tener que explicarle que temo volver a confiar en otro chico.
Salí hacia un balcón y me recosté a la baranda, dirigí instintivamente mi dedo índice hacia mi labio inferior recordando los labios de Dante sobre los míos, una parte de mí deseaba no haber estado ebria así podría sentir mejor ese recuerdo, pero la otra parte sabía que de no haber estado ebria no me hubiese atrevido a besarlo.
Aparté de inmediato esa tonta idea de mi mente, no puedo volver a caer en los juegos de ningún otro chico.
Estuve ahí solo mirando el vacío durante unos minutos, perdida en mis pensamientos, el recuerdo de esa noche en el callejón aún permanecía en mi mente. Me volteé para salir de allí, y entonces lo vi, Dante estaba recostado a la pared fumándose un cigarrillo, cuánto tiempo ha estado ahí solo observándome.
Levantó su mirada y me observó, tiró su cigarrillo y con pasos seguros se fue acercando a mí hasta que solo nos separaban centímetros de distancia.
-¿Creo que me debes una pequeña conversación... no crees?- dijo él inclinándose levemente hacia mí, podía sentir su respiración cálida rosando mi rostro.
-No... no sé a qué te refieres- respondí algo nerviosa, en verdad sí lo sabía pero prefiero fingir no saberlo.
-Hmm... tal vez yo te pueda ayudar un poco a entenderme- respondió Dante pasando un dedo por mis labios.
Su simple toque quemaba y no sé por qué, pero mi piel deseaba ese calor. Su mirada se oscureció aún más, podía sentir mi corazón martillando sobre mi pecho, temía que él pudiera escucharlo por lo que me aparté un poco hacia atrás.
–Basta... creí haberte dejado bien claro, que lo único que quiero es mantenerme alejada de ti– logré decir aun cuando me sentía aturdida estando tan cerca de él.
Frunció ligeramente el ceño y se quedó pensativo durante un momento.
-Oye... ese chico de antes y tu son cercanos?- preguntó él en un tono algo divertido.
-No te importa....no tengo que darle explicaciones a un extraño- respondí a la defensiva.
Lo rodee decidida a alejarme lo más que pudiese de él, no me gustaba sentirme tan expuesta en su cercanía.
Mi intento de escapar fue en vano, tomó mi mano y me giró bruscamente hacia él.
-No deberías acercarte a él.... no es bueno para ti- dijo en un tono algo enojado.
-Entonces crees que tú si lo eres...que te da el derecho de interferir en mi vida privada- me solté de mala gana de su agarre y me fui hacia el salón de clases.
******
-¿Ocurre algo?- pregunta Chloe preocupada -. Llevas un rato en silencio y pensativa.
-Es que....acabo de tener una discusión con Dante- respondí algo distraída.
-Pues podrías empezar explicándome que está ocurriendo entre ustedes- sugirió mi amiga.
-Es complicado....
-Solo dime cual es el problema- dijo Chloe tomando mi mano y sonriendo comprensivamente.
-A ver....- comencé torpemente- es guapo, pero...
-¿Pero?- me instó a seguir al ver que no dije nada más
-Es que... cuando se acerca a mí, me pongo a la defensiva por los nervios, o por el miedo...y su simple toque me hace sentir vulnerable- solté sin guardarme nada para mí.
Con ella no tenía que ocultar lo que sentía, conocía todo de mí, y nunca me ha juzgado o cuestionado las decisiones que he tomado en mi vida.
-Entras en un ataque de pánico, ¿Cierto?- adivinó ella.
-Sí- admití.
-Sé que no te gusta hablar del tema de tu ruptura con Ryan, pero amiga es hora de que lo superes -dijo esta vez más firme- Y también es hora de que entiendas que porque una relación no haya terminado bien...no quiere decir que siempre vaya a ser así.
-Es que ese es el problema -le aseguré en vos baja-. Me siento como si...no sé...como si tuviera un imán que me hace querer acercarme más a él.
-Eso tiene un nombre -sonrió-. Es atracción... te sientes atraída por él.
Eso último me hizo darme cuenta de que tenía razón, y de alguna forma oír a Chloe decirlo así me hacía sentir más segura, sabía que me era imposible esconderme detrás de ese muro de cristal que era fingir que no me sentía atraída por él.
ESTÁS LEYENDO
Quién eres?
Romance¿Que es lo peor que puede pasar si te enamoras de alguien que resulta ser sobrenatural y que no tiene corazón? Ash, sueña con ser una chica ordinaria, ir a la Universidad y tener su propia familia. Cuando un encuentro casual con un chico misterioso...
