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"Azúl"
Japón año 2017 Miércoles 6 de Agosto 10:38 PM Puerto de Harayuku
Su cuerpo cada vez se sentía más débil, ni siquiera sabía porque seguía ahí quería moverse pero su cuerpo no le respondía hasta que volvió a sentir el dolor recorrerle de arriba a abajo, dió un pequeño paso hacia atrás y pudo sentir las consecuencias de la herida en el pecho y de las balas que tenía en el costado izquierdo del abdomen y su clavícula aún con su brazo derecho adolorido se presionó la herida mientras que la mano izquierda se la llevó a la boca para evitar toser aunque fue inevitable y la sangre terminó por manchar toda su palma y parte del suelo
- Esas heridas se ven graves - escuchó detrás de ella
- Mierda lo que faltaba - se quejó para mirar a su lado izquierdo
Se trataba del mismo hechicero que la había llevado a esa escuelita y la habían encerrado en aquella habitación repleta de talismanes, estaba de pie no muy lejos de ella con un semblante serio a pesar de tener cubiertos los ojos por aquella tela negra
- ¿Que haces tu aquí? - preguntó con tono cansado
- Como habías escapado de la escuela vine a buscarte - respondió empezando a acercarse - quería decirte que llegue a un acuerdo con los peces gordos pero cuando regresé ya te habías ido
- Pues, no me iba a quedar ahí...ayer no cené y hoy tampoco, también estaba cansada por la pelea que tuvimos - murmuraba sintiendo algo de mareo - no estoy para lidiar contigo
- No vine a hacerte nada
- Si claro y yo nací ayer - soltó con sarcasmo sintiendo un cálido líquido bajar por su pierna
El albino estaba por hablar de nuevo pero fue interrumpido por ella
- Escucha estoy muy cansada, solo quiero regresar a mi casa - su respiración se hacía más pesada - si es verdad lo que dices entonces buenas noches
Se dió la vuelta para irse del lugar, no dio más de tres pasos cuando cayó inconsciente a causa de la perdida de sangre, el hechicero se encargó de atraparla antes de que se hiciera más daño al caer contra el frío y duro suelo de golpe, miró como la sangre bajaba por su herida manchando su pierna y la mancha roja extendiéndose cada vez más en su clavícula derecha, apenas respiraba y de no ser atendida moriría también puso una mano debajo de sus piernas y la otra detrás de sus hombros para emprender camino al hospital más cercano
- Sigues siendo un dolor de cabeza niña......- dijo aunque ella no lo pudiera escuchar
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