Capitulo 4

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Ya había pasado una semana , y tuve que regresar a la secundaria, me desperté a la misma hora, me cambie, desayune y después sali de mi casa.

Como era de esperarse muchas personas me miraban extraño, mis sentidos se habían agudizado y las fermonas de los Alfas me resultaba asqueroso.

Trate de evitar de ser visto, pero fue imposible, cuando me sentía ansioso o nervioso mis fermonas se liberaban.

No paso mucho hasta que por fin llegue a la secundaria, me dirigí directamente a mi salón, no era muy tarde por lo que la clase aún no había empezado.

La mayoría de mis compañeros ya habían llegado, camine hacia mi sitio sintiendo las múltiples miradas sobre mí, cuando llegue a mi mesa personal note que habían escrito muchas cosas sobre la mesa, mensajes como me das asco, eres una monstruosidad, solo muérete.

Me quede parado a un lado leyendo por un rato, mi pecho me dolía y tenia ganas de llorar, hace tan solo una semana todos eran amables, pero ahora hacían eso.

Mire hacia la silla, pero alguien le había echado pegamento en sima, no tenia tiempo para limpiarlo, arranque algunas ojos de mi cuaderno y lo coloque encima para poder sentarme.

No quería ver a nadie, así que mis ojos solo se concentraban en ver el cielo atraves de la ventana, parecía que iba a llover porque estaba nublado.

En eso se escucharon múltiples personas murmurar cosas desagradables, sabia que estaban dirigidas a mí, las voces de mis dos mejores amigos eran las que mas se escuchaban.

Todos se ponían de acuerdo en que los había engañado, no le di importancia y los ignore, en eso empezó la clase y todos volvieron a su lugar.

Durante toda la clase muchos no dejaban de mirarme con odio o asco, como si hubiera cometido el peor pecado del mundo, muchas veces consideré que el error que cometí fue el de haber nacido.

Cuando termino la clase, las cosas no mejoraron, un grupo de cuatro se acercaron a mi sitio diciendo:-"No te da vergüenza" "¿Como pudiste mentir por tanto tiempo?" "Y pensar que antes te admiraba".

Recibí múltiples críticas, no les respondí por un tiempo hasta que me canse y dije:-"¿Podrían largarse?"

Sin embargo una de ellas dio un paso mas adelante, y enojada grito:-"¡Todavía que queremos ser tus amigas!, ¡Pero eres tan arrogante!"

Todos la escucharon, y sus ojos se dirigieron de nuevo hacia nosotros, ya tenía suficiente con todo y no pude evitar decir:-"¿Quién dijo que quería ser su amigo?"

Para amigos así, era mejor estar solo, las mujeres no respondieron y se fueron muy enojadas, parecía como si yo fuera villano de todo.

después de que las mujeres se fueran, todos empezaron con los comentarios hostiles, aunque esta vez no trataron de disimularlo, haciendo que los escuche a propósito.

Sali corriendo al baño, pero cuando llegue las personas que estaban ahí, me miraron de forma extraña, uno de ellos comenzó a decir:-"Valla pero que hace un omegas tan lindo aquí"

Otro hombre puso su mano en mi hombro, diciendo:-"¿Qué te parece si nos divertimos un rato?"

Lo note en seguida, todos ellos eran alfas, sus fermonas empezaron a ahogarme, por la tención, mis piernas no se movían, sabia que si no escapaba me arrepentiría de por vida.

Trate de parecer tranquilo mientras respondí con una ligera sonrisa en los labios:-"Lo lamento pero eso será imposible..."

Los hombres se mirarse entre si como si lo que hubiera dicho fuera muy gracioso, y el que estaba al frente pregunto:-"¿Y eso porque?"

Creí que me rechazaríasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora