Se quedó callado un rato, pensé que si estaba durmiendo cuando de pronto dijo: -"...Están muertos"
Esas palabras resonaron una y otra vez en mi cabeza, no podía creer lo que escuchaba, hasta que de pronto mis ojos comenzaron a lagrimear mientras murmuraba: -"No puede ser ...ellos no pueden estar..."
No sabia como reaccionar cuando el sirviente me abrazo diciendo: -"Joven amo, lamento ser cruel, pero es mejor que lo sepa ahora..."
"No mi mamá ...papá no haha...huh ha..."-Llore en voz alta mientras correspondía su abrazo, para mi era como si mi mundo se acabara, ahora estaba completamente solo, me habían quitado lo que más quería.
No se cuando tiempo me la pase llorando, pero cuando deje de hacerlo le volví a preguntar a ese sirviente: -"¿Cómo te llamas?".
"Mi nombre es James joven amo"-Respondió mientras me soltaba.
James era alguien de confianza al menos eso decía mi madre, así que pregunte: -"¿Cuándo volveremos a la manda?".
"Cuando las cosas se tranquilicen, por ahora nos esconderemos"-No tenia ganas de protestar y mis ojos estaban rojos así que lo único hice fue asentir con la cabeza en señar de aceptación.
Habían pasado varios desde que nos escondimos en esa cueva, durante todo ese tiempo no tenia ganas de hacer nada, apenas podía digerir la comida que James buscaba para sobrevivir, después de todo estábamos en medio del bosque.
El lugar era muy peligroso por lo que James tampoco me animaba a salir, y así paso una semana hasta que un día mientras dormía paso algo muy aterrador.
Era media noche, cuando se escucharon ruidos de pisadas de varias personas, al principio no le dimos importancia, por que creímos que eran humanos perdidos pero todo cambio cuando la entrada de la cueva comenzó a arder en llamas.
No había salida, y dentro de la cueva hacia demasiado calor provocando que casi me asfixie con el humo, estaba prácticamente por desmayarme, cuando James que estaba a mi lado parecía desesperado buscando una salida por suerte lo logro había una pequeña salida en el interior de la cueva.
Sin embargo, era muy pequeña y la única persona que podía cruzar era yo por que mi cuerpo era pequeño, cuando nos dimos cuenta de eso James parecía un poco preocupado sin dejar de mirar aquella pequeña salida con desdén.
En mi caso sabía que sería muy difícil sobrevivir sin un adulto así que internamente decidí morir junto a él, pero cuando estaba apunto de serrar los ojos para aceptar mi destino sentí que alguien me empujo, y al darme cuenta era James.
Un tanto sorprendido dije: -"¡¿Qué haces?!".
"Cumpliendo mi promesa"
Sabia a lo que se refería, quería que yo sobrevivía, pero entonces el moriría solo, no sabia que responder y un poco nervioso conteste: - "Pero ...tu ¿vienes?"
"La entrada es muy pequeña"
"¿Entonces como ...saldrás de aquí?"-Pregunté con los ojos húmedos esperando la respuesta, aunque no lo demostré me había encariñado con esta persona.
"Alguien tiene que distraerlos..."-Respondió volteando su vista hacia la entrada de la cueva que ardía en llamas, esas palabras destruyeron por completo mis esperanzas provocando que mis lagrimas salieran de mis ojos.
"Yo también me quedo".
Sin embargo James me miro fríamente diciendo: -"No, usted tiene que vivir, aún le falta mucho".
Sin embargo ignore sus palabra y me negué a irme, cuando James noto mis intenciones se arrodillo y levantando la mano para acariciarme el cabello, mientras me sonreía cálidamente diciendo: -"Se lo agradezco".
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Creí que me rechazarías
WerewolfPor años trate de vivir una vida normal, cuando de pronto me entero que soy... ¡¿Un omega!?, aun no es tarde aun me quedan mis amigos, pero ellos... no lo son, ¡mi mate!, se que él no me rechazara..., pero lo hizo, me quede solo... yo... quería tene...
