capitulo 50

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Cuando volví a abrir los ojos me encontraba acostado sobre un enorme lobo negro, que en esos momentos estaba pasando por un rio.

Trate de sentarme, pero cuando lo hice note que alguien más estaba al lado de mí, y no era difícil reconocer que era Carlos, quien al ver que me estaba moviente dijo en voz alta:

"Al fin despertaste, no sabes lo difícil que es cuidar que no te caigas cuando tengo prohibido tocarte."

Viendo la distancia entre los dos Carlos estaba sentado muy lejos, aunque lo sorpréndete es que no se haya caído él, ya que estaba casi en el filo en dirección a las patas traseras de Oscar.

Carlos trato de acercarse un poco más hacia adelante, pero en eso:

"Grrrrrr"-Oscar parecía bastante sensible al respecto.

"Vez no hago nada y se enoja, este mal amigo no me comprende"

"Jajajaja, parece que no confía en ti"

"Bueno eso es... por su hermana"

"Grrrrrrrrr"

Eso me dio mucha curiosidad y pregunte: -"¿Qué quieres decir?"-Juraría que mis ojos estaban brillando de la emoción.

"Lo que pasa es que---"

Cuando estaba por decir algo, Oscar comenzó a correr más rápido, y Carlos parecía no poder mantener el equilibrio hasta que finalmente fue lanzado al suelo, pero hábilmente logro caer de pie mientras gritaba:

"¡Espera no te enojes!"-Carlos trato de correr tras el gran lobo sin embargo no pudo alcanzarlo y se rindió mientras maldecía, sin tener otra opción que transformarse en lobo y seguirnos...

Pasaron unos minutos hasta que llegamos al pasadizo, por lo cual tuve que abrazar a Oscar más de cerca, él parecía disfrutarlo mientras caminaba más lento intencionalmente.

Tardamos mas de una hora en salir de del túnel, hasta que al fin salimos y después de pasar el bosque nos adentramos al pueblo de la manada, que inmediatamente voltearon para mirarnos.

No paso lo de antes de querer revelarse, en esta ocasión incluso nos cedieron el paso con una sonrisa, supuse que se enteraron que ganamos.

El gran lobo camino por las calles hasta que llegamos a la mansión e inmediatamente nos abrieron la puerta dejándonos ingresar.

Después de ingresar una figura conocida comenzó a correr hacia nosotros mientras gritaba emocionada: -"¡Cuñado!"

No paso mucho hasta que por fin llego a mi lado abalanzándose con los brazos abiertos, acorralándome con un abrazo, ella era algo parecido a una hermana, así que también le correspondí el abrazo.

"Grrrrrrrrr"-Se escucho al enorme lobo que estaba a mi espalda.

Carmen lo ignoro y apretó mas su agarre diciendo:-"Ni lo sueñes, no sabes cuanto espere para volver a tenerlo en mis brazos"

Cualquiera malinterpretaría su comentario-Pensé mientras permanecía en silencio.

El lobo parecía incluso más enojado acercándose a nosotros con un aura asesina hasta que ella volvió a decir:-"Ve a cambiarte y lo dejare en paz"

El lobo parecía no querer irse así que esta vez di un paso a delante y dije: -"Ve a cambiarte"

Oscar me miro sorprendido mientras empezada a bajar la cola como si le estuviera gritando, afortunadamente me obedeció, aunque haciendo un poco de drama, caminando con una mirada muy lamentable y con la cola muy apegada entre las patas.

La escena me recordaba a cuando una madre le obliga a su hijo a ir a bañarse y este se va muy triste.

En eso Carmen me soltó y pregunto: -"Por cierto ¿Dónde está ese idiota?"

Creí que me rechazaríasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora