Elizabeth:
Me encontraba en la bañera, me estaba dando una ducha rápida, ya iba tarde a el instituto, y era lunes.
Odio los lunes.
Al terminar envolví la toalla al rededor de mi cuerpo. Fui hacia mi armario para ver qué me ponía el día de hoy.
Resople y agarre unos jeans apretados y un top negro, me los puse y me aplique con suavidad un poco de crema en mi rostro, últimamente me salía mucho agne.
-¡Elly cariño!, ¡Vamos baja ya a desayunar!, ya es tarde.
Di un respingo por el susto.
¿De dónde mamá sacaba tanta voz con lo bajita y delgada que es?
- ¡Ya voy mamá! -me hice una coleta alta que de milagro salió bien, no tenía ni un solo pelo fuera de lugar.
Dios... Que suerte.
Baje rápidamente las escaleras, y me encontré con mi madre, mi padre y mis hermanos desayunando muy a gusto.
Me robe dos tostadas y me las comi de una manera rápida, y luego bebí un poco de leche con chocolate para bajarlas.
Agarre mi mochila, unos audífonos y mi celular, me despedí de mi madre y de mi padre los cuales me reclamaban que desayunara bien y no les ise mucho caso y pues.. de mis hermanos ni me despedí.
Estaba escuchando música por todo el camino y ya casi llegaba al instituto, cuando pase por delante de un callejón muy oscuro, y me dió un fuerte escalofrío que erizó hasta el último pelo.
Mire hacia dentro de el callejón y no ví nada claro solo ví la silueta de un...¿Chico?
Parecía estar esperando a alguien pero no tenía tiempo de fijarme, ya llegaba lo suficientemente tarde como para detenerme en un callejón a ver a un chico que parecía espeluznante pero por lo que ví... Muy apuesto.
Por dios, ¿que estoy diciendo?
Sacudí mi cabeza para olvidar esos pensamientos y seguí mi camino.
***
El día transcurrió con normalidad.
El profesor de Química me dió un buen regaño por llegar tarde a su clase, pero eso casi siempre me pasa.
Eran las 8:00 pm e iba de camino a casa de mi mejor amiga, íbamos a hacer pijamada y pues teníamos que ponernos al día.
En unos días cumplía mis 18 años y teníamos que planear la fiesta entre ambas, todos los años hacemos lo mismo.
El teléfono me vibró en el bolsillo avisándome que me había llegado un mensaje.
Al revisarlo me di cuenta que era de mi mejor amiga: Layla Smith.
Layla: Elly, quedamos a las 7:00, llevas 1 hora de camino y nos separa 1 calle, ¿estás bien?
Sonreí a la pantalla y rápidamente le contesté.
Elizabeth: ¿Tenemos 10 años de amistad y todavía no me conoces?, Tranqui Lay, estoy bien ya casi llego.
Sonreí e iba a guardar el celular en el bolsillo de mi jean, pero antes de meterlo choque con alguien y calló al suelo al igual que yo.
Mire hacia arriba, y vi a un chico de piel muy blanca, mandíbula cuadrada, ojos azules y nariz fina.
Tenía el rostro inexpresivo, y me daba un poco de miedo, la verdad, estaba vestido completamente de negro.
Me tendió la mano para ayudarme a levantarme y sin más se la acepté.
_ Deberías de fijarte por dónde caminas- me dijo con voz serena Y eso me enfadó mucho porque casi rompe mi celular.
_ ¿¡Que.....!?- no me dejó terminar de hablar porque sin más se marchó.
Tuve una sensación muy extraña la verdad es que no tenía idea de por qué sentía que ya lo conocía de antes.
¿Quién eres?...
Trate por mucho tiempo, ya estaba en casa de Layla y le había contado todo, me estaba ayudando a recordar quién era, pero nunca había hablado antes con el, de eso sí estoy muy segura.
La verdad es muy ridículo perder mi tiempo pensando en ese chico pero....
Espera.
¡¡Ya lo recuerdo!!
Era el apuesto chico que ví en el callejón está mañana, y aunque no lo ví muy bien, ese cuerpo no lo tiene cualquiera.
_ Lay, ya lo recordé, lo había visto esta mañana en un callejón, debe ser pura coincidencia - Ise un ademán restándole importancia.
_ Pues bueno Elly, yo no creo que sea pura coincidencia. ¿No crees que sea cosa de el destino?
Solté una ruidosa carcajada, a lo que ella se me quedo mirando como preguntandome... ¿De que te ríes?
_ Layla, ahora sí en serio, debes dejar de leer esos libros de amor, porque te estás volviendo totalmente loca - mientras yo seguía riendo ella ponía los ojos en blanco.
Después de un largo rato de charla, y chuches, decidimos irnos a dormir, al otro día teníamos que madrugar, la suerte era que íbamos en el mismo instituto, y la primera clase de la mañana nos tocaba juntas, así que la señora Smith nos dejaba en el insti, y así tal vez no llegaba tarde.
Ya casi me dormía en el momento en que me llegó un mensaje, y al desbloquear la pantalla me sorprendí mucho.
Número oculto: Hola de nuevo, chica torpe, algo me dice que me voy a divertir un montón contigo, ¡¡¡buenas nocheeeess!!!
Y por algún motivo o razón supe quién era...
Supe que era ese chico.
El chico de el callejón oscuro.
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Bueno queridos lectores y lectoras, espero estén bien los amo un montón y perdonen por el cap tan cortito prometo que el próximo estará más largo.
Diliany.G.
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Perfecta Oscuridad
Novela JuvenilElizabeth era una chica muy curiosa, que le gustaba indagar en lo oscuro, aún sabiendo que puede peligroso. Jacob, el mismísimo peligro en persona, con una vida no muy común en un joven de 21 años. ¿Que pasaría si una chica curiosa se cruza en el ca...
