Conexion onírica

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Por qué ? Era la pregunta que sonó en la cabeza de viper después de aquel portazo. Soltó sus cosas en una esquina de la cama y en la otra se recostó mientras se cubría la cara con las manos.
No es que Chamber no le pareciera atractivo, al final de cuentas es uno de los solteros más codiciados del mundo, pero las memorias en su cabeza la atormentaban una y otra vez. No bajar la guardia era un de sus principales consignas, nunca ser débil ni confiar en nadie. Además, aceptar que sentía halago con cada detalle que tenía era inimaginable. La haría parecer débil.

Tomó un baño y mientras el agua corría por su cuerpo una voz le gritaba al oído... "DETENLO". Ya antes había intentado subir el volumen de la música para callar a la voz, pero ningún remedio era eficaz, así que simplemente seguía dejando que el agua fría cayera.

Su misión especial en China tenía que ver con lo que Sage y Sova también estaba haciendo, acudir al monasterio en el que Sage había aprendido sus dotes de curación. Querían conocer más.

Sin más detalles, la misión no logro aportar muchas esperanzas, al contrario, cada paso que daban los alejaba más de la respuesta que buscaban encontrar.

De regreso en el cuartel transcurrieron los días con normalidad, entrenamiento y más entrenamiento. Y esa voz en su cabeza retumbando aún más fuerte que nunca.

Ella se encontraba en una sesión de francotirador, disparo tras disparo acertaba en el blanco. Pero una sombra no dejaba de perseguirla.

- Puedo verte, ¿necesitas ayuda en algo?

De un solo movimiento la sombra la tomó del cuello y la azoto contra la pared más cercana, mientras ahora era ella quien gritaba que se detuviera. Rasguñaba y golpeaba el cuerpo de su atacante  pero su agarre era cada vez más fuerte y ella cada vez perdía más la conciencia. Intentó buscar en sus ojos piedad pero al hacerlo no estaba segura de lo que estaba viendo. Ni siquiera había un rostro al cual suplicar.

Era el fin, sentía como sus párpados se hacían cada vez más pesados y en su garganta no era capaz de pasar ni un suspiro. Sus brazos dejaron de responder y el sueño era su nuevo refugio...

La necesidad de respirar la despertó de golpe de aquella pesadilla, le tomó unos segundos darse cuenta que estaba a salvo en su habitación. Los recuerdos, la culpa y el sentimiento de que alguien la observaba constantemente eran cotidianos así como las pesadillas de que Él tomaba venganza por lo que le había hecho. Se levantó de la cama para servirse un vaso de agua y calmar un poco su mente pero la única persona que podía entregarle un poco de serenidad en estos casos era Sage.

Le mandó un mensaje para saber si era bien recibida en su habitación solo por esa noche, ella solía responder aún en altas hora de la madrugada.

Viper: ¿estás despierta?
Sage: Si claro, ¿quieres venir?
Viper: Si, por favor.
Sage: Prepararé tu té favorito.

Llegar a la habitación de Sage no le tomó mucho tiempo, sus puertas estaban a tan solo unos metros de distancia pero cuando estaba a punto de tomar la perilla para entrar una aparición la tomó por sorpresa. Dio un pequeño brinco involuntario -Omen, ¿qué haces aquí?.- Exclamó casi como un reclamo.

-Ya sabes, esto es una terrible pesadilla.
-El qué...-
Omen la miró por un instante, como si tuviera algo importante qué decirle. Sin embargo lo único que se atrevió a decirle fue: .-Nada importante...- Para después retirarse a su propia habitación sin decir nada más.

Tras ese breve intercambio de palabras Sage se asomó a la puerta.

- ¿está todo bien?
-Si estabas ocupada podías decirme, no era necesario que...
-que te lo toparas de frente...?- la interrumpió Sage.- alejarse de la verdad no sirve de nada Sabine, en algún momento tendrás que hablarlo.
-LO SÉ, pero... aún no, no estoy lista...-dijo Sabine con una mirada un tanto avergonzada.
-Lo siento si estoy siendo ruda, tú viniste por té y te estoy dando un sermón... pasa de una vez, ya tenia un tiempo que no solicitabas venir a quedarte, ¿que pasa?
-Lo de siempre, las malditas pesadillas.

Ambas se sentaron en el sofa acolchonado que daba directo a la ventana. Amaba la vista que Sage tenía de las montañas y el lago. Además, a pesar de que estaban lejos de la ciudad, podía divisarse las luces de algunos de los edificios más altos.

-¿Crees que sea coincidencia?
-¿Qué?
-Dices que él también vino a visitarte por las pesadillas, tal vez tenemos sueños conectados...
-Puede ser, en este punto ya me parece que todo puede ser posible... Por cierto, ¿Cómo va todo con Vincent? Amir me contó un poco de la escenita que hicieron en la reunión pasada.-Le dijo entre risitas-
-Dios mío, ni me lo recuerdes... parece que entre más lo rechazo más son sus esfuerzos por acercarse a mí.
-Bien, ya has estado un tiempo rechazándolo, qué tal que lo único que necesita para calmarse es que aceptes una cita.. ¿lo has pensado?.
-Sage, no te creo que me estes diciendo esto.
-¿Que tiene? Si no puedes contra tu enemigo, únetele.- Le dijo entre más risas mientras daba un sorbo a su té.

La madrugada transcurrió tranquila, después de terminar su té ambas lograron conciliar el sueño. Sabine durmió pacifica en el sofá cama que Sage ya tenía adecuado para ella y por su parte, Sage se sintió aliviada de poder ayudarla una vez más, un poco inquieta por la conexión onírica que al parecer se estaba presentando entre ellos dos. Pero era un tema que realmente no comprendía, así que tal vez era tiempo de pedir ayuda a Astra.

Al día siguiente al regresar a su habitación, al igual que todos los días, Sabine encontró una rosa bellamente decorada en la puerta de su habitación, pero al contrario de todas las demás veces, esta vez no la tiró al bote de basura. La tomó con delicadeza, admirando por primera vez lo bella que era. Sonrió un poco sin darse cuenta y entró a su cuarto para iniciar el día.

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⏰ Última actualización: Jan 24, 2025 ⏰

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