Gibson estaba impresionado.
No en el buen sentido.
El estaba impresionado con la cantidad de clientes que llegan y piden descuentos a la herrería de Snow. Lo peor de todo, es que el no se puede descuidar ni por un momento alejándose de la caja; por que corre el riesgo de que Snow se ponga en esta y empieze a dar descuentos a diestra y siniestra.
A Gibson le gusta pensar que el es un empleado leal y trabajador independientemente del trabajo en el que esté haga, ahora mismo el está siendo exactamente eso para la herrería de Snow.
No por qué le caiga bien su empleadora, si no por qué para el, hacer el trabajo bien, es la forma más fácil para vivir una vida tranquila y en paz con uno mismo.
Siempre ha mantenido una buena relación (discutible) con los clientes, pero últimamente es difícil no sorprenderse por la cantidad de criaturas que llegan y piden descuentos en los productos o se niegan a pagar el precio completo.
A pesar de que entiende la situación económica difícil por la que parece atravesar la comunidad, Gibson también tiene entendido que los precios en la herrería son justos y que los productos están hechos con materiales de alta calidad.
Pero lo que realmente le molesta es que Snow, la dueña de la herrería, tiene la costumbre de ceder fácilmente ante la presión de los clientes y otorgarles descuentos.
Gibson sabe que esta no es una práctica sostenible para el negocio. Con los gastos de materiales, el pago de los empleados y, los impuestos, la herrería necesita ingresos suficientes para operar de manera rentable.
investigación exhaustiva y asegurándose de que todos los pagos estén al día. Además, ha buscado proveedores de materiales a precios razonables para que la herrería pueda mantener su calidad sin afectar demasiado su margen de beneficio.
Pero por más que intenta convencer a esa molesta zorra antropomorfa de la importancia de no ceder ante las demandas de descuentos, ella sigue haciéndolo una y otra vez cuando el la pierde de vista. No importa cuántas veces Gibson le explique que están utilizando materiales de alta calidad y que los productos están a la altura de su precio, Snow parece más preocupada por presumir su trabajo, aunque sea a costa de reducir los precios.
A veces, Gibson se siente frustrado y resentido. Ha trabajado duro para ayudar a la herrería a crecer y prosperar, pero parece que sus esfuerzos cada vez muestran ser más y mas en vano si Snow sigue poniendo en riesgo la estabilidad financiera del negocio.
Sin embargo, Gibson nunca se dara por vencido. Ha decidido que, si no puede convencer a Snow de cambiar su mentalidad, el mismo deberá encontrar una solución. El conoce varias estrategias de marketing y promoción que pueden atraer a más clientes dispuestos a pagar el precio justo por los productos de la herrería.
Aunque le molesta la falta de compromiso de su empleadora, Gibson sabe que su dedicación a la herrería de Snow no deben verse comprometidas por esta situación. El lograra por cualquier medio necesario regresar a su estilo de vida anterior.
Uno donde el tenga un lugar para si mismo donde se pueda refugiar del mundo exterior, y no tenga que compartir la cama con una zorra antropomorfa que no para de quitarle la maldita sábana siempre que está se mueve y huele a pelaje quemado.
"Gib, por qué estoy usando un vestido?"
El antisocial definitivo tiene muchas habilidades inútiles y no tan inutiles que a adquirido en sus largos periodos de reclusión social absoluta prolongada (vacaciones), el piensa aprovecharse de todas y cada una de ellas para lograr salir de su situación actual, incluida la de confeccionar vestidos de Lolitas goticas con varios materiales a la mano.
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¡BooM!
SpiritualEsta historia relata la vida de un hombre llamado Gibson, quien se considera así mismo como la persona antisocial definitiva. Un día, este sujeto se encuentra con la Muerte y descubre que- Oh vaya- ¡está muerto! pero en lugar de ir al cielo o al in...
