Es oficial, Gibson odia a Mindy.
Es oficial Mindy odia a Gibson.
Si no fuera por su culpa, el/ella no estaría en esta situación.
"Hey idiota. Trata de no pisar otra Maldición mientras caminas", Mindy dijo en voz alta mientras tomaba la delantera y seguía caminando delante de el.
"Tata de pisha nata-hmmp", el hombre convertido en coneja exclamó en voz baja y en tono burlon mientras continuaba siguiendo a la Cheetah.
Si cualquiera se pregunta que estaban haciendo Mindy y Gibson, dos animales que se odian con el alma, en el bosque, la respuesta sería simple.
Ellos estaban buscando a un dragón.
Si.
Lo escucharon bien.
Una criatura mítica y legendaria, que solo estaba destinada a existir en antiguas leyendas y mitos en el mundo de Gibson, que este nunca pensó se encontraría cazando o siquiera persiguiendo para matarlo y luego vender sus escamas.
Y luego usar dicho dinero, no para conseguir estar un paso más cerca de conseguir su vida soñada, si no, para pagar por todo lo que Mindy y el rompieron en la bodega de Snow.
Resulta que la pequeña zorra herrera tenía cosas realmente valiosas almacenadas en dicha bodega.
Las largas orejas de Gibson aún le permitían escuchar el echo del sonoro llanto de Snow desde donde el estaba ahora.
Mientras Mindy y el avanzaban, el bosque que los rodeaba era denso y oscuro. Los árboles altos y frondosos se alzaban sobre sus cabezas, creando una especie de techo natural que apenas dejaba pasar la luz del sol.
El suelo estaba cubierto de hojas secas y ramas caídas, crujientes bajo sus patas con cada paso que daban. El aire estaba lleno de sonidos de la naturaleza: el canto de pájaros, el susurro del viento entre las hojas y el lejano aullido de algún animal desconocido.
A medida que se adentraban más en el bosque, Gibson podía sentir la tensión en el ambiente, como si estuvieran siendo observados por algo o alguien. Cada sombra y movimiento en la maleza los mantenía en alerta, listos para enfrentar cualquier cosa que decidiera saltar fuera de las sombras.
A lo lejos, se escuchaban los rugidos y gruñidos de las criaturas que habitaban ese misterioso lugar, lo que le recordaba constantemente a Gibson, que esté, actualmente estaba muy lejos de la civilización y que estaba en terreno desconocido y peligroso junto a, ugh, Mindy, alguien a quien el desprecia por lo molesta que es.
En el silencioso y oscuro bosque, Gibson caminaba con una armadura negra y robusta que cubría sus hombros, pecho y brazos.
Eran una armadura que Snow había guardado durante un buen tiempo y planeaba arreglarla en algún punto. Ella había insistido que Gibson la tuviera, tan pronto como Mindy le dijo a este sobre su plan de ir y cazar a un dragón para poder pagarle por todo lo que estos habían roto en su bodega.
Cada pieza de la armadura que Gibson estaba usando, estaba marcada por la batalla, con arañazos y abolladuras que hablaban de su larga historia de lucha. Una gran 'espada' reposaba en su espalda. Dicha espada, era más como un gigantesco trozo de metal negro al que le sacaron filo y luego decidieron llamarla espada.
La 'espada', nombrada por la propia Snow como 'La Caza Dragones' era un arma casi imposible de blandir o mover dado a su increíble peso. Está arma fue echa por la herrera en uno de sus locos (y costosos) 'Atacazos Artísticos'.
En todo el mundo de Kima, uno podría fácilmente contar con los dedos de una pata, el número de animales capaces de mover, y mucho menos usar como un arma, dicho trozo de metal con filo.
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¡BooM!
EspiritualEsta historia relata la vida de un hombre llamado Gibson, quien se considera así mismo como la persona antisocial definitiva. Un día, este sujeto se encuentra con la Muerte y descubre que- Oh vaya- ¡está muerto! pero en lugar de ir al cielo o al in...
