Naruto se quedó paralizado en la cama, observando cómo la puerta se cerraba tras la silueta de Yasaka. Su corazón latía con fuerza, como si quisiera escapar de su pecho. ¿Quién era esa chica de cabello dorado y ojos miel? ¿Por qué le sonreía con tanta dulzura? ¿Y por qué le había dicho que no lo decepcionara, como si esperara algo de él?
Naruto trató de recordar algo, cualquier cosa, que le diera una pista de su identidad. Pero su mente estaba en blanco, como una hoja de papel sin escribir. No sabía quién era, ni dónde estaba, ni qué había pasado. Solo sabía que se llamaba Naruto Uzumaki y que tenía un zorro de nueve colas dentro de él. Un zorro que se llamaba Kurama.
Naruto miró a su alrededor, buscando alguna señal que le indicara dónde se encontraba. Estaba en una habitación blanca, llena de aparatos extraños que pitaban y parpadeaban. Los cables y tubos se conectaban a su cuerpo, como si fuera una marioneta. Había dos guardias de aspecto felino en la puerta, que lo vigilaban con atención. Sus ojos eran verdes y brillantes, y sus orejas y colas se movían al ritmo de sus emociones. Naruto se sintió confundido y asustado.
-¿Qué está pasando? ¿Dónde estoy? ¿Qué me han hecho? -preguntó Naruto, con voz débil y temblorosa.
Los guardias se sobresaltaron al oírlo hablar. Se miraron entre ellos, sin saber qué hacer. Parecían nerviosos y asustados.
-¿Está... está despierto? -preguntó uno, con voz ronca.
-Parece que sí. ¿Qué hacemos? ¿Avisamos a la reina? -preguntó el otro, con voz aguda.
-No, no podemos. La reina está ocupada con la emergencia. Hay un intruso en la barrera. -respondió el primero, con voz grave.
-¿Un intruso? ¿Qué quiere? ¿Tiene algo que ver con él? -preguntó el segundo, señalando a Naruto con el dedo.
-No lo sé. Pero no podemos dejarlo solo. Podría ser peligroso. -dijo el primero, con voz seria.
-Pero tampoco podemos hablar con él. No sabemos qué decirle. -dijo el segundo, con voz preocupada.
-Entonces, ¿qué hacemos? -preguntó el primero, con voz impaciente.
-No lo sé. -respondió el segundo, con voz resignada.
Naruto escuchó la conversación de los guardias, pero no entendió nada. ¿Quién era la reina? ¿Qué era la barrera? ¿Qué era un intruso? ¿Por qué lo consideraban peligroso? Naruto se sintió frustrado y enojado. Quería salir de ahí, quería volver a su mundo, a su hogar.
-¡Oigan! ¡Dejen de ignorarme! ¡Quiero respuestas! -gritó Naruto, tratando de levantarse de la cama con dificultad.
Pero en cuanto lo hizo, sintió un dolor agudo en todo el cuerpo, como si miles de agujas se clavaran en su piel. Naruto cayó de nuevo en la cama, jadeando y sudando. Los guardias se alarmaron y se acercaron a él, con gesto de preocupación.
-¡Tranquilo, tranquilo! ¡No te muevas! ¡Te vas a hacer daño! -dijo uno, tratando de sujetar a Naruto por los hombros.
-¡Cállate! ¡No me toques! ¡No sé quiénes son ustedes! ¡Déjenme en paz! -dijo Naruto, apartando la mano del guardia con violencia.
-¡No seas terco! ¡Estamos aquí para protegerte! ¡Somos los guardias de la reina Yasaka! -dijo el otro, tratando de calmar a Naruto con palabras.
-¡No me importa quién sea esa reina! ¡Yo no la conozco! ¡Yo no pertenezco a este lugar! ¡Quiero irme! ¡Quiero volver a mi casa! -dijo Naruto, llorando desconsoladamente.
-¿Tu casa? ¿Dónde está tu casa? -preguntó uno, con curiosidad.
-Yo... -Naruto no pudo terminar de hablar porque de repente le comenzó a doler la cabeza y le vinieron imágenes a la mente.
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Naruto High Schol DxD " Un Mundo Desconocido "
FanfictionEste fanfic solo son para aquellos que vieron Naruto y DXD si no has visto el anime ve a verlo y después regresa a leer. La batalla con Kaguya no salió como estaba previsto obligando a Naruto hacer algo arriesgado. Naruto tendra que dejar su mundo y...
