En mi corazón ya no existe un gramo de tristeza desde que estás...
Te volviste parte de mi compañía
en este mundo insensato lleno de odio y dolor, caminando entre gente imprudente,
ladronas del tiempo y la esperanza,
me diste un nuevo suspiro,
un suspiro que ya de hace tiempo estaba atorado entre mi pecho y mi garganta,
que ahora contigo, por fin salió.
Mi corazón rebalsó en medio de aquel primer abrazo, sintiéndose en casa,
y decidí quedarme ahí,
entre el calor de tu pecho y el sonido de tu palpitar.
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El arte de amarte
PoesiaEl amor es algo complejo, pero es necesario sentirlo para vivir.
