Donde Taehyun es un estudiante harto de existir y Soobin es un recién graduado que desborda de energía, pero por agarrar el bolso equivocado terminan conociéndose.
┈─ 𖧷
̨𖥔 social-media au.
𖥔 Sootae.
𖥔 ship secundario: yeongyu.
𖥔 Intento de co...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
•••
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
•••
Parte narrada.
– A ver, creo que sí es aquí – miró la ubicación una y otra vez. Luego una vez más, y otra última hasta que estaba convencido de que ahí era, aunque todavía no se sentía totalmente seguro.
Ignoró sus pensamientos y entró al lugar, fue ahí que se dio cuenta de que era una biblioteca. Suspiró aliviado.
– Al menos sé que aquí no me van a secuestrar...
•••
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
•••
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
••• Como tampoco era impaciente, decidió sentarse en uno de los cojines que habían por ahí mientras miraba al rededor.
Si trabaja en una biblioteca, ¿significa que en realidad es una vieja amargada? Pensó.
Inmediatamente escuchó el ruido de una puerta abriéndose y saltó en su lugar del susto. De ahí salió un chico de no muy alta estatura con el cabello grisáceo y ojos grandes. Soobin se le quedó mirando, realmente ese chico era bonito.
El otro chico pareció sentir su mirada, pues lo volteó a ver con una mirada fulminante. Inmediatamente volteó a ver a otro lado.
Había demasiado silencio, aunque claro, era una biblioteca, ¿cómo no iba a haber?
Soobin se quedó un buen rato esperando a ver a una señora de la tercera edad, porque definitivamente ese chico no tenía pinta de trabajar ahí. O eso pensaba.
– Oye, ¿tú eres Soobin? – rompió el silencio el desconocido al notar la mochila que llevaba con él.
El mencionado se espantó otra vez y lo miró como si hubiera visto a un muerto.
– ¿¡Eh?! ¿Cómo sabes? ¿Eres vidente o que?
El otro chico lo miró con los ojos entrecerrados, una mirada totalmente juzgadora. Rodó los ojos antes de volver a hablar.
– Soy Taehyun, fui yo quien te mandó la ubicación de este lugar – hizo una pausa para mirarlo, notando que aún no se relajaba. Suspiró ya cansado – Sé tu nombre porque literalmente tienes tu identificación colgando de tu llavero en la mochila.
– Oh – entonces se levantó e hizo una breve reverencia en modo de disculpa, su rostro mostraba que estaba avergonzado. Carraspeó antes de volver a hablar. – Disculpa... eh, no estoy muy acostumbrado a hablar con desconocidos.
– Se nota.
Definitivamente no es una señora entonces.
– Bueno, ¿me das mi mochila o vas a salir corriendo? – esta vez enarcaba una ceja.
Pero si es amargado.
– ¿Eh? – entonces recordó cómo acabaron en esta situación y nuevamente la vergüenza se apoderó de él, haciendo que cubriera su cara. – ¡Perdóname, de verdad! Me dio mucha vergüenza haberme caído y, ¡ni siquiera te pedí perdón!
De repente hasta Taehyun se sintió mal por haberle hablado feo. EL Taehyun. Definitivamente algo tenía este... joven.
– Oye... ya, no es para tan- ¿¡Estás llorando?!
Efectivamente, el mayor había empezado a llorar de la vergüenza. Taehyun no sabía que hacer, nunca fue bueno con la gente que llora.
– Oye... tú, está bien, no estoy molesto...
Dijo con una voz un poco más suave mientras se rascaba la nuca, incómodo.
El mayor se limpió las lágrimas y lo miró. Taehyun también lo miró y no pudo evitar pensar que el chico era realmente lindo incluso llorando. Se dio un golpe mental al pensar eso.
– ¿De verdad me perdonas? – dijo en un tono tan inocente que le causó algo de ternura. Miró a ver a otro lado, sintiendo su cara arder un poco.
– Sí, ya, voy por tu mochila, pero por favor deja de llorar ya.
Soobin asintió y volvió a sentarse mientras que Taehyun iba a buscar su mochila. Unos minutos después, regresó e hicieron el debido cambio.
– Gracias por cuidar de mis cosas.
– Gracias a ti también. – Y se hizo un silencio incómodo.
No era bueno juntar a dos introvertidos en una biblioteca, o tal vez sí, porque el ruido no sería un problema.
– Me... Me gusta mucho como pintas – intentó romper el hielo, aunque ya ambos tenían sus mochilas, ¿por qué seguían hablando?
– ¿De verdad? Espera... ¿Estuviste viendo mis cosas? – lo miró con el ceño fruncido.
– Eh... tal vez, sí – presionó sus labios. – ¡Fue inevitable! Me dio demasiada curiosidad, además deberías estar agradecido de que te devolví todas, realmente me parecieron muy bonitas. – dijo haciendo un ¿Puchero?
– Está bien, está bien, yo también curiosee entre tus cosas, pero no tienes nada mas que tareas aburridas – Taehyun se alegró mentalmente de que no hubiera leído sus poemas.– Si te gustaron mis pinturas tal vez podría regalarte algunas, o incluso hacer una para ti.
Taehyun abrió sus ojos, haciendo que se vieran como los de un gatito. Soobin rió al ver su reacción.
– ¿De verdad? Precio, cuánto cuesta y porqué tan caro.
– Dije que te lo regalaría.
– Pero soy un desconocido, ¿apoco haces eso siempre?
Sólo para alguien tan lindo como tú quiso decir.
– No, pero cuando alguien me cae bien a veces les hago dibujos.
– ¡Increíble! ¿Te dedicas a eso? – cada vez se notaba más entusiasmado. – Digo... perdón, me gusta mucho el arte.
– No hay problema, a mi me gusta mucho también.
Ambos sonrieron. Pasaron el resto de la tarde hablando y compartiendo una que otra cosa de sus vidas. Ambos se fueron a casa algo tarde, pero con sus respectivas mochilas y cosas.
Bueno, algunas, porque ambos terminaron llevándose algo del otro.