Capítulo 5.

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Taiju mira boquiabierto las páginas en blanco y negro. Sabe que no es tan inteligente como Senku, pero desde el momento en que todo esto comenzó ha llegado a comprender que la historia retratada en el manga cuenta con al menos algo de verdad. Si bien había superado la tensión del encuentro con los leones y la inquietud de ver a Yuzuriha petrificada, los nuevos sucesos lo dejan con una conmoción insalvable.

Byakuya está igual de conmocionado, se agarra al brazo de Lillian dolorosamente. La mujer lo permite, con la mandíbula tensa y ojos llorosos.

Senku cayó al suelo. Tsukasa lo vio con gran respeto y añoranza.

"Senku, si de alguna forma, por casualidad, nos hubiéramos conocido hace 3700 años..."

El panel muestra a un joven Tsukasa golpeando a los abusadores de secundaria que estaban pegando a Taiju protegiendo el experimento de Senku en el parque. El joven tenía un balde de conchas. Los tres ya en secundaria, junto a una niña que portaba un collar de conchas subiendo un cerro con Taiju portando un robot sobre su cabeza. Tsukasa estaba conectado a unos monitores felizmente con sus guantes de boxeo puestos mientras Senku tapeaba en un computador mientras unos extras sostenían unos regalos en sus manos. Taiju trajo consigo a una chica, llamada Yuzuriha, del club de artesanía, ella dejó unos muñecos en la mesa, Senku los miraba con una ceja arriba y Tsukasa sostuvo un pequeño sonrojo y sorpresa al verlos. Cuatro muñecos, uno representando a cada uno de forma miniatura.

"... posiblemente hubieras sido mi primer amigo."

El muñeco de Tsukasa se fue desvaneciendo hasta dejar a los tres en un "si tan solo..."

—No sirve el 'qué habría pasado si...' cuando acabas de matar a alguien. Es demasiado frívolo pensar que lo has matado simplemente porque la situación lo requería —dice Ukyo con una palidez considerable.

—Si tanto quieres un amigo, creo que debes probar otros métodos —murmura Nikki completamente en shock por la situación.

—¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOO!! —gritó de forma desgarradora Taiju sosteniendo el cuerpo de Senku en sus brazos, a los pies, Yuzuriha cae al suelo llorando desconsolada tapando su boca. Tsukasa se mantiene de espaldas sin poder ver su expresión—. ¡¡SENKU!! ¡¡Respóndeme, por favor!! ¡¡Dime algo, cualquier cosa!! ¡¡Esto no puede ser verdad!! —el primer paso, la negación—. ¡¡No puede ser que mueras en un sitio como este, Senku!! ¡¡No puede ser!

Ante la desgarradora escena, Yuzuriha deja escapar un pequeño grito seguido de lágrimas. Sus manos tiemblan cuando se mueve para aferrarse a Taiju, pero se detiene cuando se da cuenta de la forma en la que el chico mira a Senku en estos momentos.

Byakuya se pasa una mano por el rostro, limpiando las lágrimas que ni siquiera había notado. Respirando con ansiedad, mira brevemente a su hijo para verificar que todavía está ahí. Vivo.

—No estés triste. Por lo menos, como sus amigos, pueden darle un entierro cálido como consuelo —Una sed sangrienta se formó a sus espaldas que lo obligó a darse la vuelta, pudiendo ver por un instante, sus ojos brillosos, pero alerta y aterrado.

"Mientras Yuzuriha pueda ser atrapada como rehén, no hay forma de que Taiju pueda atacarme. Se supone que ahí está el actual balance de poder. Pero Taiju... Si te enfureces por la muerte de Senku en un ataque de ira, olvidándote de lo demás e intentas atacarme, entonces tendré que matarte a ti también. Solo tranquilízate," Tsukasa suplica en sus pensamientos.

—¡Eres...! —Kohaku desenvaina una katana apuntando con ella a Tsukasa—. ¿Cómo te atreves? Eres despreciable. No tienes derecho a...

—Es terrible —murmura Ruri con ojos acuosos.

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⏰ Última actualización: Mar 04, 2024 ⏰

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