Capitulo 4

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Jodete mundo, eso fue lo que pensó mientras tenía a otro problema en forma de una linda chica de 16 a 18 años en sus brazos tapada con solo su bata de doctor, mientras alado de el había una pelirroja con aura oscura y del otro lado a su demoníaco amigo gruñendo ante la chica con su ropa manchada de sangre, miro el cielo atraves de un almacén destruido con su ropa sucia y sintió que sus años de vida se iban volando, y muchos se preguntaran, ¿Cómo putas llegamos a este punto?, pues queridos lectores, empezemos con esta mierda.

1 hora antes.

-¿Quieres hacer una parada para comer en el café cerca de aquí?, tiene un buen ambiente.

Dijo la peliroja con una sonrisa, por una simple razón, el demonio motosierra no podría entrar por si acaso, así que serían solo ella y Denji en una cita.

-No.

-Porfavor

-No

-Porfavor

-No

-No

-Porfavor

-Mierda, en las películas eso funciona -Dijo casi haciendo un berrinche con un puchero la pelirroja, y ordeno detener el auto en la cafetería molesta.

-¿Que haces? -Dijo el rubio viendo a la pelirroja molesto.

-No acepto un no por respuesta -Dijo con un puchero, el rubio respiro hondo y le dijo a su amigo -Pochita, espérame media Hora, Juega a la viborita.

Dijo molesto dándole su nokia a su enojado amigo el cual se calmó mientras empezaba a jugar, el vio a la pelirroja la cual tenía una sonrisa arrogante.

-Tu pagas

-Claro

Y con un último suspiro, el bajo del vehículo, y entro de mala gana mientras la pelirroja lo agarraba de la mano feliz, los hombres de hay le tenían envidia, hasta que le veían la cara de querer que esto acabe y apartaron la mirada con pena, el hombre se sentó en una mesa libre con la pelirroja enfrente de el ya que el puso su mochila (no me acuerdo si mencioné que tenía una mochila porque no estoy escribiendo esto seguido) alado de el, aunque eso le disgusto a la pelirroja se sentó en frente con una sonrisa, muchos se preguntaran, ¿Porque está mujer está tan apegada al chico?, pues es simple, básicamente el la salvó, pero eso se contará más adelante.

-Y bueno... ¿Cómo te va con tu trabajo? -Dijo el rubio intentando charlar para que ella deje de verlo tan fijamente.

-Oh me va increíble, gracias a tu ayuda no hay tantos muertos como antes -Dijo con una sonrisa, la habilidad del chico ayudo mucho a su división.

-Estoy pensando en renunciar y conseguir otro trabajo -Dijo dejando helada a la pelirroja, ya había ordenado un café helado y una chocotorta.

-¿P-Puedo preguntar porque?, Te estamos pagando muy bien y tienes protección del gobierno -Dijo sudando frío, no podían perderlo a él, ella no podía perderlo a él.

-Pues protección no necesito, puedo pelear más o menos bien y tengo a Pochita cuidando mis espaldas, tengo tanto dinero que puedo vivir tranquilo por unos años antes de tener que buscar trabajo, y la verdad me molesta que desde que estoy en el puesto de doctor los cazadores dejan de cuidarse tanto, toman daño innecesario porque "Hey, ¿Que importa que me corten las piernas si está el idiota que puede regenerar extremidades?, ya me cansé de tanta mierda, y me cansa mucho este trabajo hasta el punto de que no tengo una vida propia, hasta duermo en el hospital la mayoria del tiempo, puedo curar a la gente pero parece que no recuerdan que sigo siendo un humano, y hasta yo tengo límites, curar consume mi energía, ¿No crees que es raro que no recuerdo la ultima vez que tome agua? -Dijo mientras se tomaba un café con su mano temblando levemente, le ardían los ojos y estaba pálido, haciendo que sus ojeras se marquen más -No puedo seguir cambiando salud por dinero, no importa cuanto gane me siento horrible y no lo puedo disfrutar porque no tengo tiempo.

(Estudiantes se Arquitectura, Ingeniería e informática: ¿Eso que tiene de raro?)

La pelirroja quedó en silencio, y suspiro sin tener ganas de comer nada mientras veía al hombre comer como un animal, intentando que el azúcar y la cafeína lo dejen moverse -Mira, No podemos perderte, Pero el trato que te estamos dando es horrible viéndolo desde esa perspectiva, así que te diré algo, hablare con mi perros, se me ocurrió implementar una regla que estoy segura que hará más fácil esto para ti, usualmente los Devil Hunter son cubiertos por el gobierno en los tratamientos médicos, esto podría hacer que algunos abandonen y quiza me meta en problemas, pero haré que si pieden una extremidad y las tienes que curar, un 10% se su salario se ira a el tuyo, eso hara que eviten lastimarse, porque todos son unos tacaños que hacen esto por dinero.

-Mmm, Gracias por el intento, no creo que me dé más tiempo Pero es un esfuerzo de tu parte, te lo agradezco niña -Dijo con una pequeña sonrisa, lo que fue suficiente para casi darle un infarto a la mujer, que este hombre sonria era raro, porque en promedió siempre andaba con una cara cansada y era un cascarrabias, y al ver su sorpresa Denji volvio a fruncir el seño -Ahora deja de joder y vamos a terminar con esta mierda, quiero dormir carajo.

Y con eso, salieron del café y llegaron otra vez al auto, y al final le terminaron igual, y no se porque el autor escribe tantas veces y.

Siguieron en el auto con el demonio motosierra muy ocupado con el juego en el Nokia 1100 y la pelirroja muy ocupada disfrutando reposar su cabeza en el hombro del rubio dormido, luego de un rato llegaron, y la pelirroja despertó al rubio, bajaron y miro a su amigo.

-Quítate ese casco, no te dejara ver bien en la oscuridad -Dijo Denji a Pochita, el casco del demonio se derritió dejando ver a un chico bastante parecido a Denji, solo que con el pelo negro, largo y bastante mas joven, a lo que el rubio acaricio su pelo mientras el demonio sonreía, luego sacó un cigarro y pregunto -¿Entramos? -Pregunto a la pelirroja que miro esa escena con celos y rabia, pero dió un bufido y entraron.

-Dios, que olor -Dijo con desagrado la mujer arrugando la nariz mientras los guarda espalda estaban atrás de ella, habían muchos muertos, y escucharon un sonido raro en la oscuridad, y cuando vieron, Algo, era una figura femenina, con una especie de casco con el mango de una espada atrás de su cabeza y una especie de vestido hecho de filos que cubría su cuerpo adelante y atrás conectado en los hombros y cerrado en la cintura vagando con una falda dejando los 2 costados de su torso expuesto, y unas espadas saliendo se sus brazos y cabeza, al final, ella se acerco, el motocierra gruño.

El rubio se acercó lentamente y cuando sus compañeros intentaron ponerse frente a él, solo estiro un brazo aun lado para indicar que se queden quietos, se acercó y quedó enfrente mientras la demonio espada se acercaba a el, y simplemente la abrazo.

-Tranquila, ¿Duele mucho no?, no te preocupes, estás en mis manos ahora -Dijo suavemente mientras lar espadas y casco de la chica se derretía, y caía en sus brazos cansada siendo sostenía por el hombre, era una joven de 16 años, con el pelo suelto y un broche rosa en su flequillo, tenía un mango de espada entre sus pechos, y una piel de un color rosado suave además de ser castaña, se sacó su bata quedando en un sueter de lana y la cubrio en ella -Todo estara bien, ¿Cómo te llamas? -Dijo con un tono de voz suave, mientras cerraba la bata para que no la vean desnuda.

-Soy.... Kobeni -Dijo débilmente mientras estaba llena de sangre tiñendo la bata de rojo, y con eso de desmayo mientras agarraba la mano del doctor, suavemente giro y dijo.

-Misión completa, Vamonos, porque tengo a otro niño molesto que cuidar -Dijo con un suspiro mientras iba al vehículo siendo seguido por una pelirroja con un rostro frío y un motocierra confundido siguiendo a su amigo, Pero.

-¡TODAVIA NO! -Grito un demonio mientras se levantaba en el cuerpo de de zombie gigante completo, ya no era un torso, era una masa de carne amorfa llena de caras y ojos en un cuerpo enorme que rompió la estructura del almacén, los 3 cazadores salieron atiempo mientras los guarda espaldas morían por los escombros, vieron el enorme demonio de 15 metros pasando los árboles mientras el motosierra jalaba su cordon extendiendo su casco y prendiendo sus motor, sus brazos estallaron en sangre mientras salian motosierras, la pelirroja frunció el seño y el rubio de su mochila saco un among us.

-Mierda -Dijo viendo que trajo la mochila y no la espada, tenía que dormir más.

Continuara.

Se Terminó: RebotDonde viven las historias. Descúbrelo ahora