¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Estás ocupado tratando de poner la mesa, inclinándote haciendo que tus pantalones cortos se eleven sobre la curva de tu trasero, llamando la atención de Satoru. Ni siquiera lo oyes venir detrás de ti, pero definitivamente lo sientes. De repente, estas inmovilizado contra la mesa, su bulto presionando contra tu trasero. Lo siguiente que sabes es que te tiene gritando y gritando su nombre mientras te folla como tonto. ¿Crees que estás hablando ruidosamente? Satoru es muchísimo peor que tú. Él está gimiendo y diciéndote lo jodidamente bien que te sientes.
“¡Ngh! Joder bebé. Dios no puede tener suficiente. ¿Puedo correrme en ti? Por favor, te juro que es sólo por esta vez. Se siente demasiado bien, como si estuviera en el puto cielo. Amo mucho esta mierda, bebé. Todo mío. Dime que eres todo mío, por favor”.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.