El reloj marcaba el medio día. La noche anterior la había pasado en vela, ya que sus pensamientos no la habían dejado dormir ni un segundo. Porque sinceramente Travis no quería salir de sus pensamientos o mejor dicho, era ella quien no lo dejaba salir de su cabeza. Si, era eso lo que pasaba: no quería dejarlo partir de sus recuerdos.
Los minutos parecían siglos, los cuales se empeñaban en transcurrir cada vez mas lentos para torturarla y llegar a la mas grande desesperación, - TIC TAC - era todo lo que lograba escuchar en esa silenciosa habitación, que nunca provocaba ruido alguno a no ser el chillido de la puerta cuando entraban los médicos para revisarla.
Su única compañía era el recuerdo de Blue Jeans, que seguramente estaría en el establo solo. Lo único que Hannah quería era verlo de una vez por todas, ya habían pasado cinco años desde que se encontraba en ese maldito lugar sin la compañía de su mejor amigo y fiel compañero de sus paseos por el prado.Un crujido en el marco de la puerta, advertía que alguien entraba a visitarla, lo único que esperaba es que por lo menos fuera alguien grato con quien hablar. La puerta se abrió por completo dejando ver a su madre, quien parecía haber dormido en un callejón con las grandes bolsas de basura.
Ella se sentó a un costado de su camilla, y Hannah solo logro mirarla con decepción, con resentimiento.-Hannah... perdóname
Y así comenzó su motivo discurso que le provocaba querer vomitar de lo sentimental que se había puesto. Ella lloraba mientras suplicaba su compasión, y Hannah solo desviaba su vista a un costado para no mirarle la cara, porque sabia que si lo hacia perdería y tal vez diría algo que en ese momento no sentía, y por mas que su madre la lastimara, no caería en las trampas.
Lucie, quien sabia que su hija no cedería ante sus suplicas, decidió salir por si misma por la puerta en la que entro y sin mas palabras la fue cerrando lentamente y con cuidado. Al sentir nuevamente el crujido de la cerradura, Hannah pensó que su madre se había arrepentido y que volvía con un nuevo discurso, que tendría que escuchar contra su voluntad. Pero no era su madre quien atravesaba esa puerta - miro el reloj - las dos, ya eran las dos de la tarde y la señora Ross se encontraba sentada junto a ella.-Hola Hannah - La saludo con melancolía, se notaba que había llorado por días.
-Hola - Fue lo único que logro decir.
-¿Supongo que ya te enteraste de todo y por eso estoy aquí? ¿O me equivoco?
-No - Contesto - no se equivoca, pero no le creeré a nadie que no sea usted.-En ese caso, sera mejor que empieces a asumirlo cariño, el ya se fue.
-¿Qué fue exactamente lo que paso?-¿No te acordas? - Pregunto con extrañeza.
-Mis recuerdos no van mas allá de saber como transcurrió el accidente.-Esto sera una larga historia...
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No me olvides.
Romance-¿Cuanto falta para que lleguemos? - Preguntó la impaciete Hannah. -Hannah la impaciente, hace 5 minutos me preguntaste lo mismo y te respondí. -Vamos Travis solo decime cuanto falta - Exclamó la morocha mientras le daba un leve tirón al brazo de su...