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Freen no estaba en el asiento junto a Becky la mañana del lunes, como de costumbre lo hacía. El asiento estaba completamente vacío, y la mejor amiga presente no dejaba de verla; no había pasado ni una hora y ya la extrañaba.

Trataba de no tomarle mucha atención al asunto. Seguro sólo se sentía mal y no pudo asistir, o quizá se le hizo tarde y ya iría, o bien venía por la entrada del recinto. Había tantas posibilidades y Becky jamás había pensado tanto sobre eso, hasta ahora.

ㅡ Becky ㅡ le llamó Irin. Cuando está tuvo su atención, le observó, aunque sin mayor relevancia ㅡ. Me llegó un mensaje de Jane, dice que vayas al gimnasio.

Sin preguntar la razón, Becky pidió permiso para ir al baño, lugar al que claramente no iría, pero era necesario y corrió lo más rápido para encontrarse con Jane.

La localizó a lo lejos en el gimnasio de educación física, respirando agitada y bastante sudada. Jane le hizo señas de que se acercara por detrás de la gradería, a lo que obedeció y fue, pero sola.

Si alguna vez se sintió usada, triste y con enojo o rabia al mismo tiempo, pues ahora lo sentía el triple. El chico con el que salía estaba casi que comiéndose la boca con la chica a la que llamaba ser su prima, Jessica.

No parecían estar forzando nada, tampoco que alguno se negara, así que sólo le dejó en claro a Becky, que Kai sólo estaba jugando con ella.

Que Engfa, Charlotte, Irin y Jane tenían razón con respecto a ella. Y, sobre todo, que nunca debió dejar de lado a su mejor amiga por alguien más.

Sin decir mucho, simplemente se dio la vuelta y se fue, agradeciendo a Jane. La mayor le dio una palmadita en la espalda para tratar de reconfortarla, si podía decírsele así.

Caminó de vuelta a su aula, donde se sentó con los ánimos por el suelo. Pero no estaba triste porque el chico que decía gustarle únicamente haya jugado con ella, no, de hecho, eso podría ser lo último.

Lo que más le dolía era que su mejor amiga no estaba ahí para ella, para darle un abrazo y decirle que todo saldría bien.

En ese momento la extrañó como nunca.

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Freen metió otra palomita a su boca mientras continuaba viendo su programa favorito. Llevaba ya cuatro días sin salir de su casa.

Ese día no asistió al instituto porque no sintió que tuviese el valor para mirar a Becky nuevamente. En realidad, no había ido porque se pasó todo el fin de semana ahogando sus penas en lágrimas, dramas tras dramas, helado y música que la hacía sentir peor.

Y de tanto que lloró, aún tenía su carita levemente hinchada, y no quería que alguien ㅡ alguien más que Opp ㅡ, la viera así.

Mientras, su primo cuidaba de ella y su estabilidad emocional.

Sabía que el tema de Becky ponía muy sensible a Freen, entonces tenía que cuidar de ella un poco mejor de lo que ya lo hacía, así que la mantuvo ocupada en un programa y comiendo cosas.

Quizá eso ayudaría, pero es que ya no sabía qué hacer.

ㅡ Opp ㅡ llamó la menor. Rápidamente Weerapong corrió donde estaba Freen y se sentó junto a está, esperando a que le dijera lo que necesitaba ㅡ. Quédate aquí conmigo, por favor.

Opp se quedó ahí, y empezó a ver el programa junto a su primita. Pronto, sintió como la cabeza de la menor se recostaba en su hombro y seguida de ella, llanto, nuevamente.

No sabía que hacer, más que abrazarla y dejarla soltar las lágrimas. Freen ahora estaba abrazada a su primo mientras soltaba las lágrimas y sollozos ahogados.

Se sentía del asco.

Opp estaba acumulando el odio que no tenía por Becky, pero que ahora estaba creciendo. Odiaba ver a su prima en aquel estado, no lo merecía. Aunque tampoco lo culpaba, Becky ni siquiera sabía que Freen estaba enamorada de ella.

Se sentía también en parte culpable por ese pequeño odio que comenzaba a crecer, y comenzaba a creer que era únicamente por saber que Becky era quien estaba provocando esas lágrimas sin tener idea.

El sonido de unos nudillos en la puerta hizo a Freen despertar rápidamente.

Se limpió en un dos por tres los ojos, quedando aún rojos, pero tratando de disimularlo, al aire.

Se notaba que había estado llorando y era imposible esconderlo o negarlo.

Opp abrió la puerta. No dijo nada y solo suspiró dejándola pasar.

ㅡ Estaré en mi cuarto, Saro ㅡ dijo su primo, pero la menor quedó confundida. ㅡ Si algo sucede, grita.

ㅡ ¿Por qué...?

La rubia se detuvo al ver a la castaña entrar por la puerta y Opp pasar por ahí algo extraño ㅡ. Rebecca.

ㅡ Freen.

I wish「 Freenbecky 」Donde viven las historias. Descúbrelo ahora