Dia martes y yo tengo una pereza, anoche salí de fiesta con amigos y algunos compañeros, luego me fui con una chica que conocí y obviamente aproveché de sacar fotos, todo con autorización de ella por eso solo fueron fotos, todo iba perfecto hasta que me llama Freen de urgencia ya que el imbécil de mi amigo lo golpearon unos tipos y se fue dejándola sola y ya no quedaba nadie ni encontraba transporte para ir a su casa, si no le digo que ese es su único defecto salir con ese descerebrado, menos mal ya había terminado todo con la chica que por cierto no recuerdo bien su nombre, no me culpen todo es de una noche y ellas lo saben
Bueno me vestí y dejé a la chica en mi habitación durmiendo, dejándole una nota de la situación y que se quedara tranquila en mi casa, porque si ya luego poco más de un año y mese ya me había dado para comprar una casa, aunque claro fue de una oportunidad que no me sentía muy orgullosa ya que se la compre a un chico al cual le vende Seng sus porquerías, pero me asegure de que ese dinero no llegara a sus manos en totalidad ya que tenía familia que aunque lo habían abandonado por su adicción aun merecían ese dinero
Cuando llegue al local ya estaban por cerrar, gracias a que llame de inmediato a un guardia amigo de ese local la dejaron quedarse adentro en una oficina para que este más segura, así que llegue directo a donde se encontraba, se veía asustada y cansada, estaba vestida muy lindo con una falda y un polerón que le queda un poco grande
-¿Hola, estas bien? Te veo un poco cansada- me siento a su lado
-si, es que anoche no eh podido dormir mucho y Seng se le ocurrió venir para celebrar
-¿A celebrar? ¿O a vender sus porquerías? - ella solo bajo su mirada y entendí que ese imbécil de seguro la obligo a venir
-lamento tener que molestarte, seguro tienes algo más importante que andar salvándome de mi ineptitud para llegar a mi casa – lo dijo con sus ojos casi cristalino por las ganas de llorar
-Ayudarte a ti nunca será una molestia te lo eh dicho desde que nos conocemos, además me siento culpable de que mi amigo sea tan imbécil contigo
-No es tu culpa, el solo está un poco perdido en la vida, pero no es mala persona
-Enserio que no entiendo como aun le tienes fé a ese cabeza de piedra – le digo mientras me levanto
-Gracias en verdad por la ayuda
-Dale vamos, antes de que nos saquen con las escobas de aquí y así puedas descansar
-Si, ¿él no te ha llamado?-me pregunta mientras vamos a mi auto
-No, él sabe que cuando se mete en cosas turbias no debe llamarme ya que es lo único que le exigí el día que se cambió a mi casa
-Siempre termina saliendo victorioso en estas situaciones, así que debe estar bien
-Algún día no saldrá muy bien de estas situaciones, no siempre todo es color rosa- le digo mientras le abro la puerta del auto
-Lose, pero él tampoco quiere ser ayudado
-Si lo sé y me costó entenderlo y aceptarlo, pero ya es hora de que tu logres dar ese paso, por tu bien
todo el camino fue un silencio cómodo, hasta que mire a su asiento y me di cuenta de que se había dormido, así que me quede pensando como la voy a llevar a su casa, seguro su mamá me mataría y se preocuparía otra vez por las pendejadas del imbécil del novio que tenía su hija, así que decidí llevarla a mi casa y que duerma en la habitación de invitados ya que Seng dejaba con llave su habitación, cuando llegue me apresure a cargarla hasta la cama y es que aunque ella era más alta que yo, era muy liviana, cuando estaba subiendo las escaleras ella despertó por un momento pero le dije que siguiera durmiendo que estábamos en mi casa, menos mal me hizo caso y la deje durmiendo tan tranquila como si no hubiera pasado una mala noche, se veía tan tierna cuando dormía hecha casi una bolita como si fuera una niña que busca protegerse
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Soledad
RomanceComo dicen rebelde pero buena chica, así es como podría empezar para relatarles mi vida rebecca una chica que conocera la traicion, pero que gracias a esto se dara cuenta de su corazón, sus sentimientos, su vida y por fin pondra los pies en la tie...
