Pasaron unos días después de lo sucedido, Jungkook y Taehyung se llevaban mucho mejor.
Jungkook entro a la habitación con un folleto a la mano y se lo mostró al rubio, en este decía qué habría un campamento en tres días.
– ¡Mira lo que tengo! ¿vamos? –
– No. – Le aventó una almohada a la cara.
– Ash, igual iras conmigo – Le dijo mientras se reía y después salió de la habitación.
No le dio mucha importancia y se metió a bañar. En la noche iría al circo con Jungkook y saldrían a pasear.
Salieron de la casa, se subieron al auto de jungkook para dirigirse al circo.
Después de unos minutos llegaron.
– ¡LLEGAMOS DESPIERTATE CARA DE CULO! – Se asusto y brinco del susto, le metió un sape en la jeta.
– Ya voy, estúpido – Salío del carro junto a jungkook, fueron a formarse a la fila.
Entraron al circo, era demasiado grande, habían demasiadas personas sentadas. Tomo asiento con Jungkook esperando a qué la función empiece.
Salio un payaso y empezó hacer ridiculeces, jungkook no paraba de reír, su risa era hermosa, las esquinas de sus ojos se arrugaban cuando reía.
Tae solo comía hot dog mientras miraba el espectáculo, aveces soltaba algunas risas.
– ¿Alguien quiere pasar al frente hacer algunos malabares? – El payaso preguntó por el micrófono, el rubio se sorprendio cuando jungkook alzó su mano.
– ¿Qué estás haciendo jungkook? – Dejo de comer su hot dog para mirarlo.
– Quiero pasar, siempre lo he querido hacer – El payaso le dijo a jungkook qué pasara al frente y jungkook hizo lo pedido.
Al pasar, jungkook intento hacer algunos malabares, quedando sorprendido al ver cómo ninguna pelota se le caía al piso.
El payaso le paso tres pelotas más, fallo en el intento haciendo qué todas se caigan.
Se rio al ver la cara de enojado de jungkook.
Al terminar el show, fueron a comprar tacos en un puesto qué se encontraba cerca.
– Ese maldito payaso es un tramposo. – Le dio un golpe al volante – ¿Esperaba qué con seis malditas pelotas logrará hacer bien los malabares? Estúpido. – Giro hacia la izquierda haciendo qué el rubio se pegue con la ventana.
– ¡Ten cuidado! – Sobo su cabeza con el ceño fruncido. – Yo no tengo la culpa qué lo hayas hecho mal –
Jungkook giro su cabeza y lo observó serio, no dijo nada hasta llegar al puesto de tacos.
– Bájate – Miro cómo jungkook se bajo del auto, se bajo el también del auto y salío corriendo hasta llegar hasta el.
– ¿Te enojaste bebé? – Lo miró con una sonrisa burlona.
– ¿De qué quieres los tacos? – Le pregunto ignorando su pregunta.
– Umm, al pastor. – Le sonrió. Jungkook pidió los tacos, se fueron a sentar en una mesa a esperar la orden de tacos.
– Taee, anda, ve conmigo al campamento. – Hizo un leve puchero y tomó sus manos.
– Jungkook, no me gustan mucho los campamentos. – Alejo sus manos de él y miro nervioso a otra parte.
– ¿Ya has ido? ¿Por qué no te gustan?–
– Cuándo estaba en la secundaria fui a uno y fue la peor experiencia. Casi muero por una picadura de serpiente – Un chico les llevo sus aguas, la de Tae era de horchata y la de Jungkook de limón. Empezo a tomar del agua mientras miraba la luna.
Jungkook sonrió y se acercó más a él. – No te pasara nada mientras estés a mi lado, yo te protegeré de todos los animales. – Le dio un beso en la mejilla.
– No te puedes cuidar ni tu. –
– Aja – Jungkook tomo de su bebida.
Después de esperar tanto tiempo les llevaron sus tacos y empezaron a platicar de cosas graciosas qué les han pasado.
Al terminar fueron a la casa, entraron y vieron cómo sus tíos estaban tirados en la sala borrachos cantando canciones, mientras sus tías hablaban mal de las vecinas.
Fue a la habitación y entro al baño a hacer su típica rutina de noche. Al terminar salío del baño y me empezó a quitarse el pantalón, entro jungkook y aprovecho qué estaba agachado recogiendo su pantalón, se acercó a el y le dio una fuerte nalgada qué juraría qué se escucho por toda la casa.
– Me encanta qué uses bragas. –
– ¡Jungkook! – Sobo su trasero y le dio un golpe en el hombro. – Deja de mirar mi culo, y no porque me hayas besado una vez, significa que tengas derecho de darme nalgadas. –
Lo miro con esa estúpida sonrisa qué tanto le gusta.
– Admite qué te gusto la nalgada y el beso – Se acercó a el, con su mano izquierda agarro su nalga y le dio un apretón.
– Para qué miento, si me gusto... – Miro cómo jungkook se acercó a el, lo empezó a besar. Era un beso desesperado, al rubio le encanta sentir el piercing del pelinegro.
Lo alzó con sus brazos, con sus piernas rodeo su cintura y empezó a jalar su cabello. Se acostó en la cama, le empezó a besar el cuello y en ocasiones se lo mordía.
"El imbecil me dejara marcas por todo mi cuello y lo tendré qué cubrir con base."
– Mhh... Jungkook, debemos parar – Lo alejo con sus manos, miro su cara, tenía sus labios rojizos y su cabello un poco despeinado.
– ¿Por qué? ¿Por qué somos primos?–
– Exacto, porque somos primos –
– Mierda, taehyung, eso me importa muy poco. Además, somos primos lejanos, no somos muy primos qué digamos – Le dio un beso, y con su mano levantó la blusa del rubio acariciando su cintura.
– Jungkook... Tú me gustas, pero no podemos ser novios porque somos primos. Sería raro salir con alguien de tú familia – Empezó acariciar su cabello, le dio una leve sonrisa.
– Mis padres entenderían y nos apoyarían, por favor, déjame ser tu novio... –
Lo miró aún con una sonrisa.
"Me encantaría ser su pareja, pero sería algo incómodo ya qué es mi primo..."
– Dame unos meses, quiero conocerte mucho mejor. –
Jungkook asintió con su cabeza, se acercó a su oído y lo mordió, haciendo qué suelte un jadeo. – Está bien... Te esperaré, pero no me rendiré tan fácil. –
Después de lo ocurrido, jungkook y Taehyung se acostaron a mirar la película de "Una película de miedo". Al terminar la película, apagaron la televisión y se quedaron dormidos.