Todos estaban afuera de la cabaña, despidiéndose entre abrazos y bromas forzadas. El campamento había sido suspendido por lo ocurrido, y ya casi todos habían subido sus maletas. Solo faltaba Taehyung, que aún no salía del baño.
Dentro, el rubio se aferraba al lavabo con las manos temblorosas. Las lágrimas no dejaban de rodar, y la culpa le pesaba en el pecho como una piedra. "Todo fue por mí culpa… yo arruiné las vacaciones..." Su rostro estaba enrojecido: mejillas, nariz y ojos inflamados por tanto llorar. Abrió la llave, se echó agua fría e intentó borrar los rastros, pero el reflejo en el espejo le devolvió la misma cara cansada. Se rindió y, con un suspiro, salió del baño.
– Tae, pensé que te habías ido por la taza. – bromeó Jhope, forzando una risa sin atreverse a mirarlo.
– ¿Desde cuándo está de moda ponerse tanto rubor? – agregó Jackson, provocando que J-Hope se soltara a reír.
Jin, que había notado lo que estaba pasamdo, se acercó y lo tomó del brazo para apartarlo de los demás.
– ¿Por qué estabas llorando? –
preguntó con suavidad – Sabes que puedes decirme cualquier cosa. – Le dio una mirada amable, acarició su hombro con suavidad.
Taehyung apretó los labios, hizo un puchero e intentó no quebrarse de nuevo. Respiró hondo, pero la voz le temblaba al hablar.
– Arruiné el campamento… todo fue mi culpa. Si no me hubiera caído, nada de esto habría pasado. – Sus manos temblaban al igual que su voz. Jin le pasó una mano por el hombro, negando despacio.
– Tae, eso no fue tu culpa. Fue un accidente, nada más. Además, lo que vivimos aquí valió la pena, ¿o no? – El rubio asintió lentamente. Con el dorso de la mano limpió la lágrima que caía por su mejilla y dejó escapar un suspiro.
En ese momento, Jimin se acercó y les tomó la mano a ambos.
– Tenemos que irnos. Namjoon ya se desesperó de tanto esperar. –
Los tres caminaron juntos hacia el coche. Aunque la suspensión del campamento dolía, había algo que los consolaba: habían intercambiado números, y aquello no sería un adiós definitivo.
Namjoon, Jimin, Jungkook y Jin subieron a un carro; Jackson, J-Hope, Yoongi y Taehyung al otro.
En el auto de Namjoon todos dormían, menos él y Jin.
– ¿Entonces viviste un tiempo en Dubái? – preguntó Namjoon, rompiendo el silencio de la carretera.
Jin asintió mientras se retocaba el maquillaje con calma.
– Nací en Francia, luego me mudé a Corea del Sur… y este año estuve viviendo en Dubái. – contestó, aplicándose un gloss y acomodando su cabello perfectamente. Namjoon sonrió de lado.
– Debe ser increíble crecer en una familia millonaria. No preocuparte por nada… solo vivir la vida. – Jin lo miró de reojo, luego bajó la vista y asintió.
– No te voy a negar que el dinero lo facilita todo. Pero a veces daría lo que fuera por tener más tiempo con mis padres. Desde que nací, lo único que hacen es trabajar y trabajar. Y no es porque lo necesiten… es porque nunca tienen suficiente, y quieren mucho más. – Su voz se volvió un susurro mientras miraba por la ventana. El sol ya comenzaba a esconderse en el horizonte.
Namjoon guardó silencio unos segundos antes de hablar.
– Yo también crecí con padres que trabajaban todo el día. La diferencia es que yo no tenía lujos. Solo los fines de semana podíamos estar juntos… pero eran los mejores momentos. Con lo poco que tenían, nos sacaban a pasear, íbamos a ver a la familia. No tuve riquezas, pero fui millonario en lo que importa: el cariño. – La sonrisa de Namjoon se iluminó con el recuerdo.
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𝙉𝙤𝙧𝙩𝙚ñ𝙤𝙨
Romance𝙅𝙚𝙤𝙣 𝙅𝙪𝙣𝙜 𝙆𝙤𝙤𝙠 𝙮 𝙆𝙞𝙢 𝙏𝙖𝙚-𝙃𝙮𝙪𝙣𝙜 𝙨𝙤𝙣 𝙥𝙧𝙞𝙢𝙤𝙨 𝙡𝙚𝙟𝙖𝙣𝙤𝙨. 𝙅𝙪𝙣𝙜𝙠𝙤𝙤𝙠 𝙨𝙞𝙚𝙣𝙩𝙚 𝙖𝙩𝙧𝙖𝙘𝙘𝙞ó𝙣 𝙝𝙖𝙘í𝙖 𝙏𝙖𝙚𝙝𝙮𝙪𝙣𝙜 𝙮 𝙨𝙚 𝙖𝙘𝙚𝙧𝙘𝙖 𝙖 𝙚𝙡 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙥𝙤𝙙𝙚𝙧 𝙘𝙤𝙣𝙦𝙪𝙞𝙨𝙩𝙖𝙧𝙡𝙤. 𝙎𝙤𝙣...
