A pesar de que digas que podrías decifrarme, me río por dentro. De ironía.
Cuantos voluntarios guerreros se pusieron en marcha para la victoria, se rindieron al escuchar los disparos.
He perdido la cuenta de los que han abandonado el barco siendo capitanes.
A los hombres con la valentía en sus labios, temiendole a mi incendio forestal.
Los mejores matemáticos e ingenieros corrieron la mirada, los ayudantes prefirieron que pase el siguiente.
¿Ahora lo entiendes? Quiero decir, no hay manera de que lo entiendas. Déjalo, déjame.
El rompecabezas fue desarmado con intención. Oh ¿Quién lo hizo? No puede juntar sus propias piezas, necesita quién entienda su forma, mira con nostalgia su apariencia inicial. Pero algún día, llegará un aficionado de ellos a juntarlas todas. Mientras tanto, todas permanecen dispersas en la caja. Esperando, su reconstrucción.
ESTÁS LEYENDO
desidia humana
PoetryEl sufrimiento encarnado en una desconocida de sus propios huesos, endulzado en el intento de un grito, uno de poesía.
