Doliente melarchía, acostumbrada a sembrar en mi jardín que nunca es regado. Marchita. Maldita desidia, te maldigo tristeza hosca. Maldigo todo, que nada exista, nada que me haga existir. Olvido. Tal vez en otra vida.
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desidia humana
PoesíaEl sufrimiento encarnado en una desconocida de sus propios huesos, endulzado en el intento de un grito, uno de poesía.
