—Ey, nhu —Park estaba a mi lado sonriéndome.
—Hola, —estamos a mitad de año con muchos proyectos en curso; eso no nos dejaba mucho tiempo para reunirnos con los demás miembros de la compañía. —Hace mucho no te veía.
—Recién terminé las grabaciones, tengo algo de tiempo antes de que comience la promoción; estaba pensando que quizás podríamos salir un día; Nat y James irán también. —No era mala idea, hace mucho no salía con los chicos.
—Me parece bien, puedes enviarme el día y la hora cuando esté decidido. —Asintió y apretó un poco mi brazo.
—Bien, tengo que irme; Aof organizó una pequeña reunión. —Le dije adiós con la mano y siguió su camino.
¿Te dijo de la salida? —Nat y James se unieron en la mesa para el almuerzo.
—Sí, quedamos en que pasará la información cuando estuviera decidido; aún me quedan unos días de grabación.
—Sí; yo también tengo algunos trabajos. —dijo Nat.
—Nhu. Zee estaba detrás de James mostrando una cara sin expresión alguna.
ya han pasado dos semanas desde aquella conversación en el estacionamiento, dos semanas que tenía llegando a casa tarde, Pero con los demás en la camioneta de la empresa, dos semanas en las cuales solo sabía trabajar, llegar a casa comer algo instantáneo ya que era lo más rápido, hacer trabajos de la universidad, dormir a las tres de la madrugada y despertar a las seis para volver a repetir el ciclo.
Mi relación con Zee estaba igual, pero nada igual. Seguíamos siendo pegajosos y mimosos, pero se sentía como si algo se hubiera roto después de esa conversación; ya no había visitas furtivas a su casa o toqueteos indecentes cuando teníamos que hacer alguna escena y definitivamente no había más besos apasionados que incluyeran meter mi lengua hasta su garganta.
Mi yo del pasado hubiera estado bien si fuera alguien más, pero después de haber tenido tan cerca de Zee no había ni un solo día en que no deseara volver a tener sexo con él, y no me refiero a pajas y mamadas; justo ahora quiero sexo real, alguno de los dos metidos tan profundo dentro del otro que sea imposible saber dónde comienzan o terminan nuestros cuerpos, sexo que implique sudor, malas palabras, gemidos y gruñidos hasta que esté satisfecho y listo para morir.
—Podemos hablar un momento. —dijo, moví mi cabeza, les pedí un momento a Net y James y fui con él.
Caminamos por unos pasillos desolados de los cuales no me había percatado antes. Quizás debería prestar más atención.
Se veían algo... algo aterradores. Con la luz del sol entrando por las ventanas aún podrían verse decentes, pero si fuera de noche, definitivamente serán muy aterradores.
Zee entró en un pequeño salón que estaba amueblado, si es que se podía decir eso cuando solo había un escritorio, un sillón personal y dos sillas. No pude terminar de examinar el salón porque Zee me recostó en la pared al lado de la puerta.
—Lo siento, —dijo una vez estuvimos solos—, te extraño mucho, puedo... —Abrí mis ojos ante su arrebato; su cara que antes estaba inexpresiva pasó a ser una llena de ilusión.
Pasó sus manos por mis brazos hasta llegar a mi cara, tocando mis mejillas. Incliné un poco mi cabeza para recostar mi cara en su palma. Era gigante y cálida; yo también lo extraño mucho. Tocó mis labios con sus dedos y se acercó un poco más, uniendo nuestras narices.
—¿Puedo besarte? —su respiración se había acelerado un poco, igual que la mía.
—Si —. Fue lo único que pude decir; estampó sus labios en los míos y todo pasó de ser un gris horrible a ser de colores.
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Refugio - ZeeNuNew♡
RomanceEn un mundo lleno de glamour, luces brillantes y un sinfín de expectativas, dos hombres de destinos entrelazados se reencuentran cuando menos lo esperan. Nunew es solo un chico intentando conseguir su sueño de estar en el mundo del entrenamiento; al...
