Un lindo día empezaba a formarse en todo japón, dejando que las perdonas pudieran salir hacer sus deberes de la mañana, mientras tanto, ciertas personas, estaban apenas parandose. Siendo el primero la peliz-roja de Kobayashi.
Sus ojos de color marron. Estuvieron abriendose por completo. Pero con el claro fallo de ver un poco borroso sin sus lentes, estando moviendo su mano derecha para tomarlo y luego colocarloses.
Lo primero que se mantuvo viendo fue que no estaba su marido. Una molestia pequeña se marco en sus labios, ya que Goku, solía desaparecer de ese modo y no le gustaba.
- Goku, siempre desapareciendo, algún día te castigaré por eso -Respirando ondo con una clara molestia por no poder pararse con su hombre en la cama.
Luego de algunos segundos sentada, observando su cuarto, para así oír las voces de Tohru y kana, afuera de su habitación, pareciendo que estaban hablando, cosa que hizo dar una leve sonrisa pequeña en sus labios.
- A menos tengo compañia para no sentirme tan sola. Lo malo es que no tengo a el tragon a mi lado. Ush, ahora ¿Qué estará haciendo?... espero que nada malo, porque enserio no tengo ganas de andar sobre pensando cosas.
Usando su mano derecha para tomarse de cuello y resonarse un poco su cuello, parecía que le faltaba tomar un poco de forma, algo que Goku, siempre le decía, pero lo ignoraba con vergüenza.
Su cuerpo no era el mejor para una chica o bueno, mujer, cosa que parecía más a una niña, en vez de una adulta, pero era culpa de su casi nulo pecho.
- Demonios, si pudiera tener más pecho, pero así me tocará quedar para siempre, tengo que levantarme y preparar la comida, aunque Tohru desea aprender cómo hacer la comida.
Con solamente decir eso, dio una señal de mal presentimiento, levantandose de su cama, para seguidamente salir de su habitación, viendo a las Dragonas, que estaban en el sofá, hablando un poco de sus primeros días acá o bueno, del primer día de kana.
La peliz-roja se acercaría a ellas, para poder observarlas con más entretenimiento, mirandolas con un poco de curiosidad, ya que de paso estaban viendo un poco de tele, siendo la parte dónde la pequeña peliz-blanca le llamaba la atención.
Tohru, que era la principal en explicarle algunas cosas, para que la niña pudiera entender, aunque se detuvo en seco al oler el olor de su ama y dando la media vuelta, mirandola y sonriendole para luego dar su buenos días.
- buenos días kobayashi-san. Espero que hayas dormido demasiado bien y, que hayas levantandose con animos para éste día. -Diría con una sonrisa entre sus labios la rubia, que estaba al frente de su ama, emocionada de verla cómo siempre.
- Buenos días Tohru. veo que andas explicandole algunas cosas a Kana... eso es algo bueno, aunque también veo que ella le gusta mucho lo que hay en la tele -Dando una sonrisa pequeña entre sus labios al poder ver a Kana, fija en la teleivión.
La pequeña niña, estaba mirando un increíble episodio dónde estaba mostrandose super héroes, lanzado rayos y uno que otro ataque llamativo para sus ojos.
- Kana, es una niña que no sabe casi nada de los humanos. Tiene casi el mism conocimiento mío sobre ellos que yo ajaja -Riendo por lo bajo, con algo de pena por no tener el conocimiento necesario para el cuidado indicado de su ama.
- Entiendo, entonces tocará enseñarle... aunque una duda, ¿dónde estará Goku? Lo han visto por acá o ¿han sabido de él? - Preguntaría con curiosidad la peliz-sarmon que estaba un poco preocupada en dónde estaba el saiyayin de pelos parados.
ESTÁS LEYENDO
﹒₊ ໒🧿꒷﹐𝐋𝐨𝐜𝐮𝐫𝐚 𝐜𝐚𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝・୧
Fanfiction(Es mi primera historia a si que puede decirme su opinión y lo siento por la mala escritura.) A veces no podrás ganar todas las batallas que el destino te imponga, pero las consecuencia de perder son muchas para cualquiera, eso mismo le pasó a goku...
