Después de esa noche havia pasado 1 mes. Tras lo que sucedió me negué a verlo, simplemente ya no podía ver esos ojos, esos labios.
Tenía el anillo en mi mano mientras estaba sentada en mi cama. El anillo que lleve por años y que significaba el amor entre yo y Suleiman. Mi mente decía que me lo quitará pero mi corazón no me lo permitía.
Cuando una voz me saco de mis pensamientos.
- Madre - me dijo mi pequeña Gul.
- Dime mi flor - bese su frente.
- Es una lágrima.
- Esto? No cariño, es una lágrima de felicidad.
- Mama.
- Si?
- Me estás mintiendo cierto?
- No cariño porque dices eso?
- Siempre lo haces, cuando estás triste finges estar bien por mi y mis hermanos - la abraze con fuerza no sabía que responderle unas lágrimas volvieron a salir de mis ojos.
Como le diría que su papá al que tanto ella amaba era el que me hacía sufrir de esa manera. Simplemente no podía decirle eso.
- Cariño donde están tus hermanas?
- En el jardín.
- Ve con ellas, iré pronto - ella asintió y bese su frente antes de que se fuese.
Volví a mirar el anillo en mi mano recordando todos los momentos que había pasado con el.
- Te amo y te odio al mismo tiempo - susurré a mi misma - porque estás en mi mente todo el rato - me volví a poner el anillo cuando una voz me interrumpió nuevamente.
- Quien es ese hombre que está en tu mente? - mire hacia atrás encontrándome con Suleiman - dímelo para que le corté la cabeza.
- Una sonrisa iba a salir pero me aguante - que haces en mis aposentos?
- No puedo estar en los aposentos de mi esposa?
- Hace un momento era la mujer que golpeó a la madre de tus hijos.
- No seas así cariño cometí un error soy un idiota lo se está bien.
- Muchos errores - corregí.
- Soy un idiota.
- Lo eres.
- Pensé que dirías que no lo soy - dijo sarcásticamente.
Reí.
- Me personas?
- Como lo hago? Podría yo perdonarte pero mi corazón no puede.
- Entonces yo haré que tú corazón me perdone.
- Como lo harás?
- Prefiero que lo veas - reí nuevamente.
- Mis hijos me esperan.
- Entonces vamos juntos - me dio la mano y la agarre.
Realmente no sabía si perdonarle o no pero sentía que si debía hacerlo, mi corazón me decía que si.
Fuimos al jardín donde todos nos esperaban y pasamos una tarde hermosa.
Esa noche al llegar nuevamente a mis aposentos Ezra me dio una carta que havia llegado de Manisa y la abrí.
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Mahidevram Gulbahar
Actionla historia de un sultán la cual es olvidada por el amor de su vida pero lucha por sus hijos y consigue hacer pagar a todos los que la lastimaron a ella y a sus hijos incluyendo al mismo sultán haciendo que tras su muerte su hijo ascienda al trono y...
