Capítulo X

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𝕿𝖗𝖊𝖘 𝖆𝖓̃𝖔𝖘 𝖆𝖓𝖙𝖊𝖘

Arrastre la silla para subirme en ella y alcanzar un libro pero por más que me estire mis brazos no llegaban, me baje y subí un pequeño banco para poder llegar a esa altura y ya sentía el libro en mis manos pero una voz gritando mi nombre me hizo perder el equilibrio. Mi tobillo se dobló mientras veía aquella silueta femenina acercarse a gran velocidad y tomarme en brazos evitando mi caída

—Señorita. ¿Qué hace? Eso es peligroso. Ya le dije que si necesita algo solo me lo tiene que pedir— me sostuvo con un brazo mientras estiraba el otro para alcanzar el libro y entregármelo con una sonrisa

Abrace el libro sintiendo mis ojos aguarse —¿Por-por qué? Porque la abuela hará eso

Me sonrió para tranquilizarme pero eso no ayudaba —La jefa se preocupa por nosotros, si eso implica derramar sangre pues se hará

—Pero leí que la guerra se produce cuando uno de los bandos ataca pero ellos no nos han hecho nada

—Pero lo harán— mi niñera se tensa y da vuelta dejándome en el suelo para después inclinar la mitad de su cuerpo a modo saludo, la mujer que entra nos mira con esa superioridad que la identifica, un parche en el ojo, una silueta femenina que con los años no ha perdido conservando su belleza aunque ya tiene más de 500 años y el otro ojo más negro que le misma oscuridad —Son seres egoístas, que solo les importa su bienestar

—Pero si hablamos con ellos quizás...

Me interrumpe al poner su mano en mi hombro y me transmite lo que ella llama recuerdo, tiemblo al ver todo lo que muestra —Basta, ¿Abuela?

Tiene un mirada fría, intensa y no parece querer ceder ante mis súplicas

—¡Basta, la lastimas!

Me suelta y pierdo el equilibrio, mi padre avanza la suficientemente rápido para evitar que caiga y me carga en sus brazos

—Eso no me afecta

—Lo se pero es muy pequeña, si quieres transmitirle tu pasado... Nuestro pasado, espera que crezca

Me aferre a mi padre mientras gotas saladas resbalan por mis mejillas, siguen discutiendo pero eso no es lo que me hiere, tampoco que me haya mostrado ese corto pero espantoso evento. Yo no veo eso, me entristece no ver lo que tanto me hablan.

𝕬𝖈𝖙𝖚𝖆𝖑𝖎𝖉𝖆𝖉

Un, dos, tres, cuatro. Situaciones sin razones
Cinco, seis, siete, ocho. Tristeza y destrucciones
Nueve, diez. Lágrimas de dolores

Es lo único que vi mientras la chica frente a mí me explicaba sobre la división de los reinos en la antigüedad, el mundo humano y la desastrosa unión

A través de la ventana vi la humarada y mientras en mis oídos escuché las súplicas de los incontables seres y ¿Humanos?, me levante e ignorando a mi maestra corrí hacia el despacho de mi abuela, entré sin tocar y me miró molesta dejando de lado su copa de vino —Se suponía que esto era por el bienestar de los humanos, entonces porque escucho sus suplicas

Le hizo señas a mi maestra, quien haciendo una reverencia se marchó cerrando la puerta —Mi dulce Eralde, todo lo que escuchas son bestias, obligaron a los humanos a estar con ellos y se han mezclado. Creo ya habértelo dicho, son ellos revelando su verdadera forma, te aseguro que no tengo nada que ver

—Pero...

—Tu maestra te espera, anda

Me miente, algo me dice que miente. Hice un reverencia y salí no para ir al salón, sino para ir hacia el bosque. Quería aire, un lugar donde no viera esos tonos rojizos y donde no escuché gritos de desesperación. Mi abuela dice que todo es para mejor y mi padre que ella sabe lo que hace pero me han enseñado que hasta los más sabios se equivocan y cuando lo digo me dicen que la Maga Liere no se equivoca jamás, que es la más sabia...¿Qué tiene mi abuela para ser la única que no se equivoca?

Suspire acostándome en la hierva, hemos estado tranquilos por mucho tiempo no debería pensar de esa manera, ella ha hecho muchas cosas para protegernos

—¡ALÉJENSE DE MI!

Me cubrí los oídos, que esto ya pare. Pero, el cielo ya está despejado

—¡En este momento!, ¡¿Quienes son las bestias?!

Me levanté, eso no es lejano. Me escondí en un arbusto al llegar al lugar del ruido, me sorprendió ver a una chica ser atacada por...¡Esos son los guardias de la abuela!, levantaron sus armas hacia ella y salí de mi escondite poniéndome en medio

—¡Basta!, ¿Qué hacen?— aún así uno disparo su arma —¡Es humana! No la ataquen— en un movimiento rápido les quite a los dos sus armas

—Son órdenes, haga el favor de devolvernos nuestras armas y hacer nuestro trabajo

—¡Una orden!— apreté los puños y las armas se rompieron asustando a los guardias —¡No creo que...!

—¡Eralde!

Mi Padre apareció y si no supiese que sigue cada palabra de la Maga Liere diría que es intimidante y él es quien manda

—¡Padre! La han lastimado, tenía que hacer algo—  él negó y levanto su mano en dirección a la chica —¿Papá?

—Es una...— una energía empezó a recorrer el exterior de su cuerpo y se centro en su mano creando una esfera capaz de matar hasta al más fuerte —De esas bestias, es descendiente de quiénes mataron a mi madre y al amor de mi vida

—¡Padre detente!— mis brazos fueron retenidos por los guardias quienes sonreían disfrutando de la escena, él en cambio me ignoró y lo haría, sería capaz de matarla lo podía ver en su mirada y a la vez sentía que a pesar de quién fuera esa chica debía hacer lo posible para ayudarla —¡¿Es que no lo sientes?!

—No— su voz fue firme, tan firme y temblorosa que supe que mentía pero sería incapaz de abandonar está causa, sería incapaz de ignorar esto que consideraba una oportunidad de tener una pizca de venganza por lo que pasamos, es lo que creía ya que de alguna forma la chica se levanto y esquivó el ataque

—¡Vaya, vaya!— su caminar era débil pero seguro, paso el dorso de su mano por sus labios limpiando la sangre y nos miró con diversión —Mi humana es débil porque es una princesa que nunca entrenó pero yo soy diferente, somos diferentes— me asuste y mi padre también, nadie sabía que lo éramos en realidad solo la Maga Liere. Había leído que es posible reconocer a alguien de tu misma especie y parece que ella si puede —Aunque yo también lo estoy, ¿No crees que es injusto atacar a alguien que no se puede defender de ninguna forma? Hace tiempo mi humana tuvo la ingenuidad de probar la sangre de un Tkistahez

—Que idiotez— murmure, todos saben que su sangre es veneno

Me sonrió y no sabía si quería acabarme o le agradaba, mi padre se puso frente a mi —¿Qué quieres?

Ladeo la cabeza y después rasco su cabeza algo frustrada —¿De que hablas? Fueron de los tuyos quienes me han secuestrado y me trajeron aquí, solo quiero ir a casa

Sin que nos dieramos cuenta una ráfaga de viento hizo que cerráramos nuestros ojos y al abrirlos ya no estaba la chica pero logré ver cómo se alejaba por los aires siendo cargada por un demonio

Pero, se supone que son razas distintas. ¡Son enemigos!

Hay algo que no sepa

Lo que si sabía esque mi abuela tenia que ver con esto, que mi padre estaba de todo menos contento y que la mirada asesina sobre nosotros se habia ido cuando el demonio desapareció de mi vista dejando el ambiente inestable y demasiado frío

Días después la escuché gritar furiosa llamando a mi padre, había dejado el estudio abierto y por el hecho de escuchar el vidrio contra el suelo supe que no debía acercarme, no sabía de que hablaba, no lo entendía, asi como tampoco entendi la extraña conexión que senti con aquella chica, es la misma que siento cuando mi padre está cerca y lo que no percibo cuando estoy con mi abuela. Es una maga, ocultar algo como eso es pan comido

Lo que si se es que desde lo ultima vez que la escuché a escondidas mencionó algo que me dejó intrigada

¿Quién es el corazón del mundo?

Crescent Moon "Luna Nueva"  Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora